Xavier Laborda Gil

 

Lingüística. Universidad de Barcelona

 

Postgrado de comunicación y lenguajes

Módulo de comunicación

 

Mireia Bassols, coord.., et alii, Expresión-comunicación y lenguajes en la práctica educativa, Barcelona, Octaedro, 2003, capítulo 7, p. 111-130.

 

 

Comunicación verbal: humor y creatividad

 

 

Xavier Laborda Gil

 

 

 

Tres chistes

 

La comunicación es inagotable y la capacidad creativa que puede desarrollar resulta inimaginable. Ahora bien, los instrumentos de estudio de la comunicación y de la creatividad son, sin embargo, discretos, limitados. Ello facilita mucho nuestra tarea. Y en este capítulo deseamos recoger unos comentarios sobre los instrumentos de análisis de la comunicación. Hay que añadir que aquí nos referimos a la comunicación verbal y que lo hacemos con unos ejemplos humorísticos, porque el humor reúne muchas características del proceso creativo. Y, además, resulta entretenido y una fuente de pequeñas satisfacciones personales. Se trata de tres chistes de prensa gráfica en que sus personajes dicen estos diálogos.[1]

 

Primer chiste (Gila): Un hombre lee en voz alta una noticia del diario y otro le escucha (figura 1).

El lector— Primero se suicida y después mata a su esposa y a sus dos hijos.

Acompañante— Bien, por fin alguien se da cuenta del orden en que se han de cometer estos asesinatos.

 

Segundo chiste (Forges): En la oficina de la Administración pública (figura 2).

Funcionario— ¿Profesión?

Ciudadana— Limpiadora, cocinera, doncella, costurera, planchadora, niñera, maestra, telefonista, recepcionista, choferesa, psiquiatra, enfermera, puericultora, economista, matemática, intendente, sensual geisha y amante.

Funcionario— Todo esto no cabe.

Ciudadana— Pues ponga “ama de casa”, es lo mismo.

 

Tercer chiste (Forges): En la sala de conferencias (figura 3).

Conferenciante— Quiero clausurar este Simposio de la Sociedad Internacional de Física Cuántica con una aseveración tajante, incontestable y empíricamente demostrable: m’han guindáo el almuerzo.

Conferenciante— … Y era bocata tortilla con pimientos y boteshín, jodá.

Conferenciante— Preciso.

 

He aquí tres discursos humorísticos.[2] La comunicación es un concepto abstracto. En cambio, el término discurso es más concreto: se pronuncia, se escucha o se lee; discurso y texto son equivalentes. Nos comunicamos con discursos. ¿Qué clase de discursos? Por ejemplo, el chiste es un tipo de discurso. Pero hay muchos otros más: carta personal, instancia, informe técnico, nota de la compra, factura, currículum, tertulia, consulta, contrato, reportaje… Cada uno de estos tipos de discurso tiene unas características de estilo y está al servicio de unas funciones comunicativas, que dependen del contexto y de los interlocutores. Unos permiten acceder o producir conocimiento (ensayo, noticia), otros regulan las relaciones entre las personas (reglamento, código legal) y otros abren puertas a la comunicación interpersonal (conversación, escrito postal).

Las variaciones son muchas. Un mismo formato discursivo puede tener ámbitos diferentes de expresión. Una carta puede comunicar un mensaje personal (carta privada), un mensaje público (carta a la prensa) o incluso una información científica (correspondencia entre artistas o investigadores). Y ¿qué no diríamos del chiste? Para comenzar, el chiste puede cubrir dos campos comunicativos: el de la relación interpersonal, en aquellas situaciones en que alguien explica el chiste a los amigos; y el de la relación mediática, como es el caso de los chistes gráficos en la prensa. Y, por otro lado, el chiste representa un género comunicativo de una gran creatividad. Su función humorística acoge las capacidades de expresión ingeniosa y flexible, porque permite presentar la realidad desde un punto de vista diferente del habitual. La exageración, la ironía o la inversión de la perspectiva son tres recursos de la expresión humorística que utiliza el chiste.

 

Entornos del habla: conversación, entrevista y alocución

 

La comunicación oral se produce mediante el diálogo (diversas personas se alternan en el uso de la palabra) o el monólogo (una sola persona habla y los demás le escuchan). En los chistes que hemos presentado de Gila y Forges, los personajes dialogan (en un espacio privado y en la oficina de la Administración) o monologan (en la sala de conferencias). Todos estos personajes hablan, pero cada cual lo hace en un entorno comunicativo diferente. Son los tres entornos de la conversación, la entrevista (también consulta) y la alocución.

 

FIG.1. Chiste de Gila, “la noticia”.

 

 

FIG.2. Chiste de Forges, “¿profesión?”

 

FIG.3. Chiste de Forges, “la clausura del simposio”.

 

Conversación.— En el primer chiste dos hombres conversan sobre la noticia de un suceso insólito. Uno de ellos lee la información y otro la comenta; ello indica que hay una interacción, esto es, que la acción verbal de uno obtiene la respuesta de otro, mediante la alternancia en el uso de a palabra. La conversación comporta hablar de modo espontáneo e informal. La espontaneidad implica que no hay asuntos prefijados y que el azar y las preferencias personales determinan la elección de los asuntos. E informalidad significa que no hay un orden establecido de antemano en el tratamiento de los asuntos y que la expresión preferible es la coloquial. La conversación no tiene una finalidad específica ni instrumental. Ya que sirve para favorecer las relaciones personales o interlocutivas. La conversación es interlocutiva porque permite crear un marco comunicativo apropiado y satisfactorio. Son ejemplos de la conversación el saludo, la felicitación o una tertulia entre diversos interlocutores.

 

Entrevista.— En el segundo chiste, el del diálogo entre funcionario y ama de casa, se produce una comunicación que comparte algunos rasgos de la conversación (interacción, alternancia de turnos de palabra) y tiene otros específicos (planificación, formalidad). En lo que se refiere a estos rasgos específicos de la planificación y la formalidad (opuestos a la espontaneidad y la informalidad), la consulta o entrevista implica que hay una selección o limitación múltiple: en los asuntos, en las pautas para tratarlos y en el estilo estándar en que se exponen. Otra diferencia de la consulta o la entrevista, que también puede recibir la denominación de conversación planificada, es que tiene un propósito instrumental; en este caso del chiste, el propósito consiste en tramitar documentación oficial, pero en otras situaciones puede ser la visita al médico, comprar la entrada a un espectáculo, adquirir un vestido o participar en una entrevista periodística.

 

Alocución.— En el tercer chiste podemos leer el discurso que pronuncia una personalidad para clausurar un congreso científico. Su intervención excluye o debería excluir los rasgos de la conversación e intensificar los de la planificación. No hay interacción verbal entre el orador y la audiencia. Y la comunicación está muy codificada o pautada, tanto en el tema de exposición como en las secuencias y las fórmulas expresivas utilizadas. El registro es formal, sujeto como está a un protocolo. Y el propósito de la alocución es satisfacer unas necesidades institucionales, como por ejemplo un simposio, una sesión plenaria del Ayuntamiento, una boda o la inauguración de una exposición. Dicho esto, es obvio que el humor del chiste de Forges está en la duplicidad discursiva del conferenciante. En algunos de sus enunciados, el conferenciante encaja bien en su papel institucional y, sin embargo, en otros es un infractor porque da un salto brusco al formato de conversación espontánea. Por esta razón el chiste ejemplifica de modo paródico los entornos más contrastados de la comunicación oral, es decir, los de la conversación y la alocución.

 

 

comunicación oral

 

espontánea

 

planificada

muy planificada

conversación

 

entrevista

alocución

interactiva

interactiva

no interactiva verbalmente

expresión coloquial

expresión estándar

expresión formal

diálogo

diálogo pautado

monólogo

libertad temática

temas prefijados

temas vinculados al protocolo

propósito interlocutivo

propósito instrumental

propósito institucional

ejemplo: saludo, felicitación

ejemplo, visita médica, compra

ejemplo, plenario consistorial, boda

 

            Figura 4. Esquema de los entornos o modalidades de la comunicación oral.

 

Intercambios: interpersonal, social y institucional

 

Los personajes de los chistes hablan, pero no lo hacen según las normas expresivas y pragmáticas de cada modalidad. Las normas expresivas se refieren a las características formales (pronunciación, elección del léxico, sintaxis cuidada, etcétera) y las normas o principios pragmáticos tienen en consideración el comportamiento social de los interlocutores (turnos de habla, propósito de la interacción, ámbito de intercambio, relación de los interlocutores). Cada modalidad tiene unas características propias. Así pues, la conversación es un entorno que permite producir discursos con una pronunciación relajada, un léxico genérico y familiar, una sintaxis informal (frases inacabadas o discordantes entre el sujeto y el verbo) o un trato directo y flexible. Todos estos rasgos distintivos de la conversación resultan incongruentes en la entrevista y en la alocución pública.

Las modalidades discursivas son apropiadas para diferentes ámbitos de intercambio comunicativo. La conversación se corresponde con el intercambio interpersonal; la entrevista o la consulta, con el ámbito de intercambio social; y la alocución o el discurso público, con la comunicación institucional. La siguiente descripción de los ámbitos de intercambio lingüístico recoge las características de las respectivas modalidades.

 

Interpersonal.— El intercambio interpersonal es espontáneo e informal. Establece relaciones de igualdad o paritarias entre los interlocutores, porque no están sujetas a roles sociales. Y tiende a satisfacer las necesidades personales, como por ejemplo el contacto (función interlocutiva) y la expresión de las emociones (función psíquica). El chiste de Gila recrea una situación de relación interpersonal, aunque sin elementos coloquiales.

 

Social.— El ámbito de intercambio social está condicionado por los roles de los interlocutores y las situaciones de las entrevistas. Por ejemplo, los roles del funcionario y de ciudadana (como en el chiste de Forges) o bien los de asesor fiscal y contribuyente, comprador y vendedor, etcétera. Estas entrevistas se desarrollan en escenarios específicos, sean la comisaría, el despacho profesional o la tienda, y siguen unas pautas de comportamiento verbal y extraverbal. Los interlocutores participan en estas interacciones para satisfacer necesidades sociales, es decir, técnicas, profesionales o de grupo.

 

Institucional.— La interacciones institucionales están muy codificadas por las normas sociales y lingüísticas del ámbito en que se producen. Hay restricciones en los asuntos y en las formas de tratamiento. La relación entre los interlocutores no es paritaria ni tampoco depende de los roles respectivos, sino de las instituciones que representan. Los discursos de dos jefes de Estado son una muestra de intercambio institucional. El chiste de la clausura de un simposio presenta un agente institucional, el conferenciante, que se dirige a un auditorio. El público de este auditorio puede estar satisfaciendo una finalidad social, es decir, profesional y grupal, pero también participa de un acto institucional, como es la clausura académica. La presencia de científicos y público es una condición para que quien representa a la institución dé por clausurado el acontecimiento congresual. Ahora bien, y ahí radica la chispa del chiste, un acto de clausura es muy formal, pero no el de la historieta, en el cual la libertad del orador en las fórmulas expresivas y en tono introducen ruido; es decir, interfieren en la realización del acto.

 

Las funciones comunicativas

 

Las funciones son las finalidades comunicativas que se asignan a los discursos. Para conocer la función predominante de un enunciado, se ha de interpretar la intención del emisor. ¿Qué quería comunicar? Según el modelo de las funciones (Jakobson 1969; Artigas 1999), hay siete clases de usos o funciones verbales: referencial, metalingüística, poética, apelativa, interlocutiva (incluye la fática), psíquica (antes emotiva) y factiva (nueva incorporación).

 

·      Referencial.- Da información sobre el mundo.

·      Metalingüística.- Habla de la lengua como un objeto particular del mundo.

·      Poética.- Consiste en la capacidad creativa de la lengua y en la forma de presentar el mensaje.

·      Apelativa o conativa.- El emisor puede incidir en la conducta del interlocutor.

·      Interlocutiva.- Es la facultad de establecer el contacto y el tipo de relación entre los interlocutores, y de incidir en el clima de la comunicación.

·      Psíquica.- Incluye la expresión de los sentimientos y de los razonamientos del emisor. Representa su identidad psicológica o el filtro subjetivo con que se manifiesta.

·      Factiva.- Modifica un estado de cosas del mundo. Esta función, aportación de la pragmática, considera que determinados enunciados (un contrato, unas sentencia judicial, una inauguración) cambian el entorno cultural.

 

En un mismo enunciado se puede apreciar diversas funciones. Los enunciados de los chistes muestran el sentido de las mencionadas funciones:

 

·      Referencial.- La noticia que se lee en el diario informa del mundo: “Primero se suicida y después mata a su esposa y a los dos hijos”. También aporta una representación del mundo la larga lista de trabajos de la mujer: “limpiadora, cocinera, doncella, costurera, planchadora, niñera, maestra, telefonista, recepcionista, choferesa, psiquiatra, enfermera, puericultora, economista, matemática, intendente, sensual geisha y amante”; y su reverso administrativo, “ama de casa”, que funciona como una síntesis irónica.

·      Metalingüística.- El conferenciante habla de la lengua cuando identifica su acto discursivo con una “aseveración”, y que además califica con los adjetivos de “rotunda, incontestable”. Es también metalingüística la equivalencia que establece la mujer sobre dos enunciados que describen su profesión u oficio, cuando indica: “pues ponga ‘ama de casa’, es lo mismo”.

·      Poética.- El discurso del conferenciante que clausura el simposio resulta creativo porque rompe las normas al declarar, en una situación formal, que le han “guindáo el almuerzo”. La transcripción realista del registro oral (“y era bocata tortilla con pimientos y boteshín, jodá”) refuerza la función poética, que consiste en llamar la atención sobre la presentación del mensaje.

·      Apelativa.- Es un enunciado referencial el comentario desestimatorio del funcionario (“no cabe”) sobre la descripción exhaustiva de la categoría laboral de la mujer. Pero, implícitamente este comentario tiene un sentido apelativo, ya que sugiere la necesidad de buscar un término o una expresión más breve. La respuesta de la mujer es inequívocamente apelativa, al indicar qué se puede hacer: “pues ponga ama de casa”.

·      Interlocutiva.- Hay términos que se pronuncian para establecer un mejor contacto: bien (“bien, por fin alguien se da cuenta…”), pues (“pues ponga…”). La expresión “preciso” tiene el valor de orientar sobre el discurso (función metalingüística) y de cerrar una secuencia (función interlocutiva). Por otra parte, la seca pregunta del funcionario (“¿profesión?”) establece un marco poco cortés y una relación de roles jerarquizada.

·      Psíquica.- El chiste de la clausura destaca por las marcas emotivas del orador en el enunciado coloquial (“m’han guindáo el almuerzo”) y por la insistencia en un razonamiento redundante (“una aseveración rotunda, incontestable y empíricamente demostrable”).

·      Factiva.- Hay una modificación del mundo en el acuerdo entre funcionario y mujer sobre el nombre de la profesión (“ponga ama de casa”) y en la declaración de clausura (“quiero clausurar este simposio”). En estos casos, decir es hacer, hablar supone hacer cosas.

 

El humor, síntesis de la creatividad

 

Los chistes reúnen todas las funciones comunicativas y, además, permiten explorar de manera económica y placentera los recursos más creativos de la lengua (Ricarte 1998:219). El humor es el escenario verbal que ofrece una perspectiva diferente de la realidad: a veces ésta está distorsionada y a veces resulta absurda. Los recursos del humor son la exageración, la inversión del punto de vista o la combinación de lógicas incompatibles. Veamos este aspecto perlocutivo o intencional de los chistes que es el de provocar la risa.

 

Primer chiste: el comentario de la noticia

a) Inversión: Su expresión atemperada presenta con notable nitidez la estampa de un mundo al revés, un mundo invertido, en que por primera vez la violencia de género no existe o bien resulta imposible. Contrariamente a lo que sucede en el mundo ordinario, en que mueren tantas mujeres o niños a manos de los hombres de la casa, en esta nueva situación la figura del asesino se desvanece porque se ha adelantado el suicida. Y como apunta el personaje del chiste de Gila, que haga el violento lo que le venga en gana una vez se haya suicidado.

b) Interferencia de series: Dos series de acontecimientos se interfieren, el del mundo real (violento e injusto) y el del mundo preferible (también violento, por el suicidio, pero más justo). La interferencia es mental, ya que el mundo representado en el chiste sólo es el deseable, si bien el real queda reflejado como un pasado reciente (“por fin alguien se da cuenta del orden”). De hecho, los lectores asisten al acto fundacional de un nuevo orden.

 

Segundo chiste: en la Administración Pública

a) Repetición: La repetición es una infracción del principio de economía expresiva, y actúa al servicio de la insistencia y la exageración. La mujer hace una relación completa de sus tareas domésticas, con lo cual su figura laboral se amplifica.

b) Inversión: La inscripción de ama de casa en el documento subvierte el mundo real —las múltiples pericias y obligaciones laborales— en un mundo administrativamente simplista y que hace socialmente invisible a la mujer.

 

Tercer chiste: la clausura del simposio

a) Parodia: La combinación de tenores expresivos y de temas incompatibles ofrece una parodia del sesudo mundo académico. La imitación burlesca de la institución científica resulta de la yuxtaposición de los tenores solemne e impersonal, por un lado, y del coloquial y emotivo, por el otro.

b) Interferencia de series: El mundo institucional se ve perturbado por la irrupción del mundo personal. El orador se aparta de la fórmula de clausura usual y comunica una queja particular. La descripción detallada del almuerzo robado es una repetición que ensancha el mundo subjetivo y equilibra el reparto, en el espacio gráfico del chiste, entre mundo subjetivo y mundo personal. Finalmente, resulta que el mundo intelectual aparece desprovisto de solemnidad y pretensiones. Es como el de modestos empleados que llevan el bocadillo al trabajo.

 

ejemplos discursivos: chistes gráficos

Gila: “Primero se suicida y después mata a su…”

Forges: “¿Profesión?” “Limpiadora, cocinera, doncella…”

Forges: “Quiero clausurar este simposio…”

modalidad oral

conversación

entrevista consultiva

alocución

planificación

-

±

+

diálogo

+

±

-

expresión

coloquial

estándar

formal

propósito

interlocutivo

instrumental

institucional

ámbito de intercambio

interpersonal

social

institucional

relación de los interlocutores

paritaria

de roles

asimétrica

contexto del ejemplo

comentario personal de una noticia

negociación de la categoría laboral

declaración académica de clausura

función comunicativa del ejemplo

referencial, psíquica

referencial, apelativa, interlocutiva, factiva

factiva, metalingüística, psíquica, poética

efecto humorístico

inversión, interferencia de series

repetición, inversión

parodia, interferencia de series

 

Figura 5. Esquema de los géneros orales, ámbitos de intercambio, funciones comunicativas y efectos humorísticos.

 

El humor es un paradigma del proceso creativo porque puede ser original, es decir, que desemboca en lo inesperado. La parodia o la ironía tienen libertad para seleccionar sus elementos; también, para simplificarlos o exagerarlos. El resultado de esta creatividad es la superación de la inercia de la racionalidad. La comicidad ofrece un punto de vista diferente que, de no llegar por esta vía, los hábitos mentales suelen rechazar. Pero la originalidad del humor no es simplemente un fruto de la espontaneidad, sino que tiene su manantial en el conocimiento de la realidad y del pensamiento. Intervienen capacidades como la sensibilidad ante lo cotidiano, la flexibilidad mental y la agudeza expresiva. También, el conocimiento científico.

 

El estudio de la comunicación: operaciones y géneros

 

Los primeros estudios sobre la creatividad verbal proceden de la retórica, una disciplina que formuló Aristóteles, a partir de las enseñanzas de los sofistas. Los conceptos de la retórica, como arte de la persuasión, son vigentes científicamente y han sido asimilados por académicos, políticos y publicistas. Las cinco operaciones discursivas que enseña esta disciplina de la elocuencia son éstas:

 

·      la invención, que consiste no ya en buscar argumentos originales sino apropiados para cada asunto:

·      la disposición, que trata de la preparación de un plan para exponer los argumentos;

·      la elocución, que es la parte verbal, en la cual se escoge el estilo y los términos aplicables;

·      la memoria, que es el conjunto de referencias que se hacen a lo largo del discurso (lugares, fechas, personajes, tecnicismos) o también las pautas que tiene el orador para recordar lo que desea decir;

·      y la actuación, que pronuncia o presenta el discurso y que pone especial atención en los detalles de comunicación verbal y extraverbal.

 

Por lo tanto, la comunicación convincente encadena estas cinco operaciones intelectivas y discursivas: argumentos, segmentación, expresión, pautas de recuerdo y presentación. De manera más abstracta, podemos añadir que la creatividad implica la capacidad de análisis del tema, la síntesis de los cinco elementos indicados y la coherencia en la organización del discurso final. En definitiva, la retórica aportó un principio inatacable: el conocimiento del mundo pasa por el conocimiento del lenguaje, que es el instrumento capital de análisis y de comunicación.

¿Qué hacemos cuando hablamos en público? Ésta es una pregunta que quisieron responder los rétores. Y como respuesta propusieron tres géneros públicos: el judicial, el espectacular y el deliberativo. Cada uno de ellos realiza una función específica (juzgar, elogiar y tomar acuerdos, respectivamente), trata de hechos propios de un tiempo (pasado, presente o futuro) y se dirige a un público diferente (jueces, espectadores, compañeros).

 

Judicial.— Juzga sobre la justicia o injusticia de unos hechos. Así pues, se refiere a hechos del pasado. Y el discurso que hacen las partes (demandante y demandado, acusador y acusado) se dirige a los jueces del tribunal, los cuales emiten un veredicto. Son discursos judiciales un acta de calificaciones del alumnado, la aprobación de las cuentas de una empresa, un concurso televisivo o el acta de un comité de disciplina.

 

Espectacular.— Elogia o censura un objeto o una persona. El tiempo que se aplica es del presente, porque se hace un elogio o una censura según una perspectiva actual. Y el discurso que hace el orador va dirigido a un público, es decir, a unos espectadores, la función de los cuales es adherirse o rechazar lo que se les expone. Son espectaculares —o demostrativos— un discurso de clausura como el del chiste de Forges, las noticias de la prensa audiovisual o gráfica —como la noticia del diario de Gila—, una lección académica o un anuncio publicitario.

 

Deliberativo.— Debate la conveniencia de tomar algún acuerdo o de realizar alguna actividad. Y el tiempo del que se habla es del futuro, ya que los efectos de los asuntos tratados se proyectan, se orientan al futuro. En lo tocante a la relación entre los interlocutores, los oradores hablan en condición de iguales, porque participan de una asamblea, comité u órgano colegiado. Son discursos deliberativos un debate parlamentario, un simposio científico o la asamblea de un colectivo o asociación.

 

Pasamos ahora a recapitular sobre lo dicho. Si ponemos en relación los tres géneros de la comunicación pública con los entornos de la comunicación oral (conversación, entrevista, alocución), observamos que aquellos pertenecen a la alocución. Los discursos judicial, espectacular y deliberativo son alocuciones. Son discursos planificados o muy planificados, pues tienen regulada la intervención de los oradores en estos aspectos: a) turnos de palabra; asuntos pertinentes y c) registros expresivos. Estos mismos discursos se producen en un ámbito institucional, entendido como entidad jurídica (tribunal, escuela, comunidad de vecinos) o como un medio de comunicación social. Una distinción importante entre los géneros públicos es que el discurso deliberativo establece la relación paritaria de los interlocutores: los parlamentarios o los miembros de un claustro tienen los mismos derechos a la hora de participar en la deliberación y la votación. Ello no es así en el discurso judicial y el espectacular, en que los jueces y el orador, respectivamente, tienen unos roles preeminentes. Los jueces dirigen la sesión y pronuncian el veredicto. Y el orador —que puede ser colectivo, como la empresa editora de un periódico— es el emisor mientras que el público es el destinatario.

 

     conversación           entrevista

 

                          alocución

 

[interpersonal]             [social]

    judicial             espectacular           deliberativa

 

 

acusa/defiende   elogia/censura  aconseja/desaconseja

 

     pasado                 presente                   futuro

 

     jueces                  orador               parlamentarios

 

         relación asimétrica                  relación paritaria

 

 

            Figura 6. Géneros de la alocución o comunicación pública.

 

La comunicación de la ciencia: proyecto, monografía y memoria

 

Los conceptos de la comunicación son útiles para la investigación en lenguajes y para la realización de un proyecto docente. La comunicación de la ciencia, es decir, la comunicación de la planificación de la investigación y de sus resultados se hace de acuerdo con unos modelos discursivos. El proyecto de investigación, la monografía o la memoria de investigación son tres ejemplos de estas modalidades, cada una de las cuales responde a un propósito y a una perspectiva temporal específica.

 

Proyecto de investigación.— El propósito es la preparación esmerada de la investigación. Y se trata de un escrito referido al futuro, ya que prevé qué, cómo, cuánto, dónde y cuándo se llevará a cabo.[3]

 

Monografía.— El propósito es exponer los resultados de la investigación, de un modo claro, ordenado y pertinente. El tiempo al que se refiere este tipo de escrito es el presente, ya que responde a la pregunta “qué es o qué se sabe de la cuestión x”.

 

Memoria de investigación.— Su cometido es presentar de manera sintética todos los aspectos de una investigación realizada. La descripción que realiza se ciñe al pasado, ya que responde a las preguntas de cómo se ha realizado, cuándo, con qué recursos, qué resultados se ha obtenido y cuál es la valoración que merece el trabajo.

 

Los proyectos, la monografía y la memoria de investigación pertenecen al ámbito de la comunicación muy planificada (Alberola y otros 1996). Por esa razón sus escritos han de destacar en los siguientes aspectos:

 

a) formalidad expresiva.- El lenguaje de especialidad de la ciencia se caracteriza por un estilo preciso y estándar, el uso de terminología y de aparato crítico y, finalmente, la localización de las referencias documentales y bibliográficas. El aparato crítico es el conjunto de datos de carácter histórico, teorético o bibliográfico destinado a fundamentar científicamente las circunstancias que concurren en un texto.

b) formalidad temática.- Los asuntos tratados están supeditados a una tradición o a un canon científico. Si bien puede escogerse libremente el objeto de estudio (al menos, de entre un amplio repertorio), no sucede así en los aspectos que se estudian ni en los términos con que se opera. También, la elaboración de un proyecto o de una monografía ha de seguir un esquema prefijado, como por ejemplo una introducción, el desarrollo o cuerpo principal, la conclusión y los apéndices.

c) propósito institucional.- La comunicación de la ciencia responde a un propósito institucional, por lo cual podemos añadir que estos escritos no son personales ni sociales, sino públicos y que están sometidos a una reglamentación específica. La reglamentación afecta a la prosa, el tema y, entre otros aspectos más, la validación por investigadores independientes, la publicación y el reconocimiento de los derechos intelectuales.

 

El proyecto es, tal como indica su nombre, un escrito de proyección en el futuro y, por esta razón, ha de reflejar los siguientes puntos:

 

1. Título: identificación del tema y la perspectiva de estudio.

2. Concepto: descripción y justificación de la investigación.

3. Objeto de estudio: presentación del objeto o del tema y de los objetivos.

4. Marco de análisis: conjunto de prácticas y de teorías en las que se encuadra la investigación (metodología, disciplina, modelo teórico, autores y obras de referencia).

5. Plan de desarrollo: calendario de actividades e índice previsible de la monografía.

6. Otras observaciones.

7. Síntesis: resumen del propósito de la investigación y del interés de sus objetivos.

 

Podemos describir conjuntamente el contenido de la monografía y la memoria, pero antes es oportuno introducir una distinción. La monografía es un escrito que trata específicamente de un asunto y que describe los resultado de la investigación. La memoria incluye las descripciones de la monografía, si bien incide más en el proceso de la investigación que en los resultados teoréticos. Al margen de este matiz, la monografía y la memoria de investigación comparten un mismo esquema.

 

1. Título: es conciso e informativo.

2. Introducción: describe con propiedad a) el objeto, b) los objetivos, c) la perspectiva científica (metodología y paradigma).

3. Desarrollo: es la parte principal de la monografía, ya que presenta los resultados del estudio, generalmente en diversos capítulos.

4. Conclusión: es la parte de recapitulación y valoración del estudio, y brinda una visión sintética y crítica del proceso de investigación.

5. Bibliografía: es la relación alfabética o por secciones de las obras referenciadas y consultadas; se puede acompañar cada título u obra de una comentario sobre el contenido.

6. Apéndices: en ellos figura la documentación complementaria, por ejemplo fotografías o ilustraciones, pruebas hechas (tests, fichas, hojas de datos), descripciones de actividades, etc.

 

Patrones discursivos: argumentación y narración

 

La comunicación científica describe cómo son las cosas y también argumenta por qué son así. Hay descripción y argumentación en el proyecto, la monografía y la memoria. Estos escritos académicos documentan unos contenidos y unas opiniones científicas. Con todo, lo más importante de ello es que desarrollan dos patrones básicos de la comunicación: narración y argumentación. Hay otros patrones, que son el descriptivo, el directivo y el expresivo (Artigas 1999:46). Veamos el sentido de los patrones discursivos y, a continuación, su ejemplificación en los chistes del capítulo:

 

·      descriptivo: refleja cómo son las cosas (el ama de casa enumera sus tareas o el conferenciante describe el almuerzo perdido);

·      argumentativo: explica las opiniones sobre las cosas o por qué las cosas son así (el hombre que escucha la noticia del suicidio aduce a favor de este nuevo orden de violencia, y el ama de casa establece una equivalencia verbal entre la larga descripción de tareas y la peyorativa denominación al uso);

·      narrativo: refleja qué sucede en el mundo y qué hacen los seres (la noticia de prensa narra un suceso y el conferenciante cuenta un hurto);

·      directivo: refleja la voluntad de que los otros hagan algo o que las cosas sean de una manera determinada (el conferenciante declara clausurado el simposio);

·      expresivo: refleja las reacciones emocionales antes los objetos o los acontecimientos (el conferenciante se exclama indignado por la desaparición del almuerzo).

 

Los patrones discursivos son los grandes esquemas de la comunicación y de la creatividad. Algunos de ellos coinciden con funciones comunicativas (el patrón expresivo y la función psíquica, el patrón directivo y la función factiva). Y otros son las síntesis de todos los discursos que se hacen y se deshacen; nos referimos a la argumentación y la narración, los dos patrones primordiales de la comunicación. Argumentamos sobre el porqué de las cosas y justificamos nuestra opinión. O bien explicamos algún pasaje de la historia o un acontecimiento que ilustra aquella opinión, aquel razonamiento. Y así resulta que la argumentación se imbrica en la narración y también al revés. Y a la vez narramos y argumentamos, hacemos descripciones de personajes, objetos o ambientes.

Un chiste es una modalidad narrativa (ficticia, anecdótica y humorística) que puede tener funciones argumentativas. Si observamos los tres chistes, hemos de anotar estos asuntos o tópicos en los respectivos planteamientos: a) la violencia de género (Gila); b) la dominación de género y la invisibilidad de la mujer (Forges); c) la solemnidad académica como apariencia (Forges). Los chistes pertenecen al género del cómic, una modalidad de la narración gráfica. Formalmente están constituidos por la viñeta (o tira cómica), que presenta unos personajes y una situación, junto con los diálogos de los bocadillos o la leyenda en la cartela (información de situación). Forges incluye una leyenda en el chiste de la oficina pública, que dice “mañana, sábado 8 de marzo: día internacional de la mujer”, y debajo la firma colectiva “Ellas y Forges”.

Los elementos visuales son los más importantes en los chistes gráficos. Y un recurso expresivo determinante en una viñeta es el símbolo. Un objeto, un gesto o un personaje pueden significar mucho más de lo que describen, porque son símbolos. ¿Qué símbolos podemos reconocer en los chistes estudiados? Proponemos estos tres: el diario, el mostrador y la tarima. En el chiste de Gila, el diario: emblema de la información, de la puerta al mundo (de actualidad) y también de la reflexión. En la oficina, el mostrador, que separa al funcionario de la ciudadano, y que representa la preeminencia de lo oficial. En el simposio, la tarima, como estrado institucional de la ciencia, pero que no es abstracto sino que está ocupado por gente (y por sus ocurrencias).

 

Estrategias de intervención: juego de preguntas

 

En el capítulo hemos examinado tres discursos humorísticos para presentar los conceptos fundamentales sobre la comunicación: modalidades orales, ámbitos de intercambio, funciones comunicativas, géneros públicos, comunicación de la ciencia y patrones discursivos. Estos conceptos metalingüísticos permiten designar y definir situaciones comunicativas. De todos los términos expuestos, quizá los más sintéticos y al tiempo sugestivos son los patrones de la argumentación y la narración. Reflejan cómo hablamos. Y nos incitan a pensar en qué decimos. El conocimiento de los patrones sirve para reflexionar sobre los tópicos o asuntos y sobre las capacidades comunicativas y creativas que los alimentan.

Sin embargo, las actividades que hacemos en el curso de postgrado difieren de esta exposición en que no realizamos una exposición de conceptos sino que más bien planteamos preguntas y proponemos textos y modelos para enriquecer la búsqueda personal. ¿Cómo es el mundo discursivo y cuáles sus continentes? ¿Quiénes son sus agentes? ¿Qué pautas rigen las diferentes situaciones comunicativas? ¿Qué función creativa puede desempeñar el humor? ¿De qué aspectos de la comunicación nos hablan estos discursos?

Las actividades que desarrollamos en el curso tiene tres objetivos: uno conceptual, otro sobre los patrones y, finalmente, una síntesis.

 

1. Conceptual.— El primer objetivo es conseguir un bagaje teórico coherente sobre la comunicación; i la exposición precedente de conceptos es una muestra de estos términos que ejemplificamos en clase.

Un ejercicio de asimilación de conceptos es “¿Quién o qué soy”, en el cual representamos parodias de situaciones comunicativas para identificarlas o calificarlas.

 

2. Patrones.— Otro objetivo se centra en el comentario de patrones narrativos (noticias de sucesos) y argumentativos (el nombre de las cosas y de las personas, y sus efectos).

 

2.1. Narración.— Respecto de la narración, trabajamos con el ejercicio “Basado en hechos reales”, que consiste en escenificar una noticia periodística sobre un suceso para examinar las características del relato. Por ejemplo, se puede representar el suceso inverosímil del que se da noticia en el chiste de Gila. O cualquier noticia de prensa, como por ejemplo estas dos muestras:[4]

 

Un perturbado intenta robar un helicóptero sanitario

El ciudadano francés Matthieu M., de 21 años, fue detenido el domingo en Córdoba cuando intentaba robar un helicóptero de Emergencias Sanitarias de la Junta de Andalucía. El detenido, que presentaba signos de perturbación psíquica, fue sorprendido el domingo por la noche por guardias del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba mientras efectuaba operaciones imprescindibles para que el aparato volara.

 

Prisión por tirar a su hija por la ventana

La Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a cuatro años de prisión, privación de patria potestad y 500.000 pesetas de indemnización a una mujer que tiró a su hija de 2 años por una ventana. Los hechos pasaron el 30 de noviembre de 1996 en Huelva, cuando el padre de la niña pidió a la mujer que le tirase el encendedor por la ventana, momento en que la madre tiró a la hija a la calle, que salvó la vida porque un toldo amortiguó la caída.

 

Escenificamos los sucesos y, a continuación, debatimos las razones que plantean. En particular, tratamos de las dudas que crea la noticia, las lagunas informativas, los estereotipos reflejados o las discriminaciones. [5]

 

2.2. Argumentación.— En este apartado, que se denomina “Debate sobre el mundo de Babel”, ofrecemos materiales de actualidad para el debate sobre el nombre de las cosas (denominaciones, calificaciones, figuras literarias) o sobre las lenguas y sus avatares (ecología lingüística). En las actividades utilizamos la encuesta-cuestionario, las lecturas especializadas, la escenificación de situaciones (por ejemplo, la negociación entre el funcionario y la mujer del chiste de Forges) y la realización de un debate. La pregunta que resume estas disquisiciones dice así: ¿Hace el nombre a la cosa?

 

3. Síntesis.— El trabajo de síntesis nos permite hablar de lenguaje y metalenguaje (términos que describen el lenguaje) y responder de manera razonada y personal a una pregunta elemental: ¿Qué significa hablar?

 

 

Responder a este interrogante sobre qué es hablar comporta leer textos ilustrativos, asimilar los conceptos de modelos teóricos (de la retórica y la lingüística) y reflexionar sobre la cuestión de diversas situaciones discursivas. Estos son algunos de los contenidos del presente módulo de comunicación, con los que se pretende incitar a los alumnos a una investigación con esa pregunta elemental: ¿qué significa hablar? Hay que añadir, ya como última acotación, que las precisiones formales que hemos expuesto tienen un papel secundario, pues el objetivo del programa es sugerir herramientas que orienten a los investigadores hacia la comunicación y los efectos de la imaginación —sean humorísticos, poéticos o de otro tipo—, hacia los patrones de la argumentación y la narración —tan dúctiles, tan persuasivos— o hacia el conflicto ideológico y la negociación discursiva.

 

 

Bibliografía

 

Alberola, P. y otros (1996): Comunicar la ciència, Picanya, Edicions del Bullent.

Aristóteles (335 aC.): Retórica, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 1990.

Artigas, R. i altres (1999): Habilitats comunicatives. Una reflexió sobre els usos lingüístics, Vic, Eumo Editorial.

Calsamiglia, H.; A. Tusón (1999): Las cosas del decir. Manual de análisis del discurso, Barcelona, Ariel.

Escandell, M. V. (1993): Introducción a la pragmática, Barcelona, Ariel, 1996.

Laborda, X. (1996): Retórica interpersonal: discursos de presentación, dominio y afecto, Barcelona, Octaedro.

            — (1993): De retòrica: la comunicació persuasiva, Barcelona, Barcanova.

Payrató, L. (1988): Català col·loquial, València, Universitat de València, 1996.

Plantin, C. (1996): La argumentación, Barcelona, Ariel, 1998.

Postman, N. (1985): Divertint-nos fins a morir, Barcelona, Libres de l’Índex, 1990.

Reyes, G. (1990): La pragmática, Barcelona, Montesinos.

Ricarte, J. M. (1998): Creatividad y comunicación persuasiva, Barcelona, Universitat Autònoma de Barcelona.

van Dijk, T. (1980): La noticia como discurso, Barcelona, Paidós, 1990.

Vinyamata, E. (1999): Manual de prevención y resolución de conflictos, Barcelona, Ariel.

 

 

Docencia

 

Publicaciones

 

Índice

 

Mapa

 

 

 

 

 

 

 

 

Investigación

 

Actividades

 

Links

 

diccionarios

 

literatura

 

historiografía

 

reseñas

 

 

 

 

 

 

 

 

enseñanza

 

informática

 

discurso

 

Documentos

Página principal

 

 

 



[1] Gila, El Periódico, 21-03-2000. Forges, El País, 07-03-1997 y 18-01-2000.

[2] Parte de las actividades teóricas consisten en comentar estos chistes. Para este fin se busca establecer las diferencias formales entre ellos, al tiempo que se aplica conceptos de teoría de la comunicación. Este procedimiento de comparación de los entornos y de los intercambios comunicativos permite delimitar un marco de conceptos lingüísticos. Luego tratamos de los contenidos de los mensaje y de las situaciones que reflejan. A partir de aquí, y una vez analizados los discursos, proponemos utilizar estos chistes y otros textos periodísticos para elaborar un proyecto docente que resulte instructivo, dinámico e interesante.

[3] El nombre de proyecto pude entenderse aquí doblemente, como escrito (primer significado) y como experimentación (segundo significado). La definición que hemos aportado se refiere al proyecto como discurso escrito, esto es, como plan detallado que se propone para realizar un estudio. El segundo significado de proyecto se refiere a todo estudio experimental; sí éste tiene éxito puede aportar nuevas técnicas, prácticas y contenidos para la enseñanza.

En este postgrado se desarrollan proyectos (investigaciones o segundo significado) y para cada proyecto se ha de elaborar un escrito proyectivo o plan de realización (primer significado). Al final de la investigación y aplicación práctica, es oportuno redactar una memoria de investigación, que refleja los resultados y la evaluación general de la actividad investigadora.

[4] El Periódico, 26-02-98, pág. 22.

[5] Un aspecto interesante, por la estrecha relación del discurso y el mundo, es el de la ideología y las infracciones comunicativas que propicio en los media. La infracción comunicativa es una actividad discursiva recusable o polémica por los efectos de representación del mundo que produce. En el caso de las noticias de sucesos, las infracciones comunicativas que examinamos son: a) la opacidad situacional (falta de información sobre circunstancias y antecedentes, y abuso de la generalización); b) selección del contexto (criterios de selección de las fuentes y de las manifestaciones); c) legitimación de fuentes institucionales (lenguaje policial); d) estereotipos (simplificación de dominación, como el sexismo o el racismo).