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“Magreb en la prensa: fingimiento de unos hechos”, La lengua y los medios de comunicación,
Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 1999, p. 435-445.
Congreso de la Facultad Ciencias de la Información, UAM,
Madrid, 25-29 de marzo de 1996
Magreb en la
prensa:
fingimiento de
unos hechos
Teresa Velázquez
y Xavier Laborda

Se describe a continuación una actividad de lectura
crítica emprendida por profesores e investigadores de las universidades de
Barcelona y autónoma de Barcelona en torno a los escritos de opinión y las noticias,
publicadas en seis diarios de la Unión Europea y uno en lengua árabe, que se
refieren a cuestiones comunes o interculturales entre la UE y el Magreb.[1]
El propósito es recopilar los córpora de tales rotativos durante tres períodos
de dos meses, escogidos al azar en tres años consecutivos, para obtener dos
ámbitos textuales, el central y el periférico. Por central consideramos el
conjunto de discursos de opinión, que destaca sobre el fondo contextual de las
noticias. Sobre estos objetos se despliega una actividad de lectura e
interpretación de cuyos contenidos y resultados provisionales se da
conocimiento en este escrito.
El concepto retórico del fingimiento discursivo orienta tal lectura hacia la observación de
los mecanismos de verosimilitud y de ortoversión. Tal concepto, emparentado con
el modelo de análisis pragmático, así como permite poner en cuestión la imagen
positivista que discrimina entre hechos y palabras o entre medios de
comunicación objetivos y tendenciosos, también se aplica como correctivo a la
propia actividad de lectura que despliegan los investigadores.
Conflictos
interculturales
La cuestión que abre esta propuesta de lectura es la
consideración de la interculturalidad, y la identificación de los conflictos
que se producen en torno a ella. Se entiende por interculturalidad el conjunto
de procesos discursivos que ponen en relación diversas culturas. Es, pues, la
interculturalidad una suerte de diálogo o de puesta al habla entre diferentes. Dicho de otro modo, es la
comunicación que parte de la alteridad como presupuesto. Así, nuestro
interlocutor no es simplemente alguien diferente a mí sino un otro del que
me separan ámbitos mayores. Y, considerando en abstracto esta situación
comunicativa entre extraños, cabe pensar dos resultados extremos: un
entendimiento pleno o comunicación inclusiva -el otro es como yo, salvando las diferencias circunstanciales- o,
también, el desencuentro, es decir, la alienación. Según esta concepción, los
intercambios puedan arrojar resultados múltiples dentro del segmento indicado.
No obstante, suele suceder que de la interculturalidad se deriven a menudo
conflictos. De este último aspecto, de los conflictos, se ocupa nuestra
investigación. cuyo título es La
identificación de los conflictos interculturales: la UE y el Magreb en la
prensa de élite.
Un segundo término del estudio son los medios
de comunicación en los que se produce tal intercambio dialógico. La opción
tomada por la prensa diaria de cinco países de la UE y otro más en lengua árabe
se ha ajustado a criterios de independencia y de referencia o de élite, dentro
de su ámbito territorial o cultural. Éstas son sus señas:
Al Quds al-Arabi,
diario en lengua árabe publicado en Chipre, de difusión general y no
oficialista
La Vanguardia y
El País, en lengua castellana
Le Monde, en
lengua francesa
La Reppublica,
en italiano
Frankfurter Algemeine Zeitung, en alemán
The Times, en
inglés
Se toma aquí estas fuentes como ámbitos que publicitan lo
que acontece y, también, como ámbitos que constituyen un acontecer, por lo que
tienen dos funciones discursivas. Una se refiere a los hechos y otra al
comentario que parte de aquellos o que, en un sentido inverso, crea los hechos.
No será preciso reconocer una filiación obvia, la de la pragmática lingüística,
que proclama la inseparabilidad de enunciados constativos -hablan del mundo de
los hechos- y realizativos -constituyen o introducen hechos en el mundo-. Lo
que si procede es manifestar un
corolorio de lo anterior y que, a modo de hipótesis, guía nuestra búsqueda de
sentidos en los discursos periodísticos: la propia prensa propone los términos
del diálogo intercultural bajo el signo preponderante del conflicto.
De esta hipótesis se extraen algunos comentarios sobre el
objeto de estudio y sobre quienes realizamos el estudio. En primer lugar, el
señalar nuestra posición no importa tanto por las pistas que proporciona como
por la advertencia de su naturaleza relativa, es decir, retórica. En segundo
lugar, se otorga a los medios un papel que transciende la idea positivista de
la transparencia o la simple mediación pues incorpora un poder de agente, de
productor de acontecimientos. En tercer lugar, la acción retórica de los medios
-divulgar es liderar opinión- no tiene una sola faceta ni una interpretación
inapelable; aun adoptando la perspectiva sombría de que un centro de lo
intercultural en la prensa sea el conflicto -y se trata de un supuesto-, figura
en ello algo tan positivo como es la presencia del otro en lo nuestro, en lo
público, lo cual puede dar paso al debate y al reconocimiento
Recopilación
del corpus
Se ha recogido el material publicado en los citados
rotativos durante los períodos de noviembre y diciembre de 1994, septiembre y
octubre de 1995 y marzo y abril de 1996.
Al tiempo, se ha observado que algunos de los diarios no respondían a
las expectativas, en el sentido de que no recogían noticias sobre el Magreb o
tan sólo reflejaban algunos hechos violentos y luctuosos. Ese ha sido el caso
del Frankfurter Algemeine Zeitung, The Times y, en menor medida, La Reppublica, por lo que se ha ampliado
el seguimiento a otras cabeceras: Süddeutsche
Zeitung, The Guardian y Corriere della Sera, respectivamente.
De la relación de diarios consultados y sus
características se derivan algunos extremos sobre nuestro trabajo que conviene
anotar. Se refieren a la representación conferida a los medios, la
interculturalidad y la geografía política:
1. Medios. Son diarios que
pertenecen a la prensa de élite, esto es, que se les tiene conceptuados como
publicaciones de calidad y de referencia para otros medios.
2. Interculturalidad. Según
su adscripción cultural, la proporción es de seis -europeos- a uno -árabe. Ello
manifiesta que el punto de vista del estudio es eurocentrista.
3. Geografía política. Se
parte de la idea del eje que atraviesa el Mediterráneo de norte a sur y traza
una conexión entre dos regiones, la europea de la UE y la africana del Magreb.
4. Europa. Ni figuran todos
los países mediterráneos ni todos los que figuran pertenecen geográficamente a
la zona.
5. Magreb. El diario en
lengua árabe consultado no se edita en un país del Magreb, aunque sí
mediterráneo, y dentro del campo de material recopilado incluimos a Egipto,
además de los propios del Magreb: Túnez, Libia, Argelia, Marruecos y
Mauritania.
Estas cinco notas delimitan aspectos básicos del trabajo
y dan lugar a examinar su convencionalidad. En términos retóricos, el
fingimiento de lo real y los mecanismos de predicación. Barthes habla de palabra fingida [2]
para indicar los principios que rigen el orden de la verdad institucional, sea
el derecho procesal o la ciencia. Fingimiento y no ficción, convención y no
arbitrariedad. O, lo que es lo mismo, narratividad[3],
entendida como la modalidad de construcción de lo real -ficcional o no- que se
construye a partir de unos agentes, unas acciones e instrumentos, un canon de
verdad y bien, y una perspectiva o voz del narrador. Sin intención de
profundizar en los modelos teóricos de la retórica y la narración que desvelan el
orden de la verdad, vale este índice de términos para remontarnos a un concepto
general, el de la verosimilitud del discurso y, por extensión, el de la
convencionalidad de la verdad.
Un trabajo de examen de fuentes, como sucede con el
nuestro, es convencional, selectivo, e incorpora un canon científico que ha
sido construido históricamente y, también, una perspectiva particular,
absolutamente incompatible con la ficción científica del ‘ojo de Dios’. Hay
convencionalidad y campo para la controversia al escoger prensa de élite y no
popular, estatal y no local, independiente y no oficialista,
desproporcionadamente europea, no exclusivamente mediterránea sino también
centroeuropea y atlántica, y prensa árabe no magrebí. Pero estas elecciones, en
cuanto que son explícitas, forman parte de los prejuicios del trabajo. Y
empleamos el término prejuicio en el
sentido de la hermenéutica: conjunto de conceptos y valores que orientan toda
actividad, sin que ello implique falsedad sino necesidad de ideología
preexistente.
Uno de los primeros aspectos convencionales en que ha
desembocada la investigación es el de los desajustes, las incompatibilidades o
la imposibilidad de trasvasar términos o conceptos de un lugar a otro. Esa
dificultad de encajar las piezas proclama no ya falta de convención sino todo
lo contrario, la diversidad de los protocolos que enfocan y califican lo real,
como atestiguan los siguientes puntos:
1. En el mundo árabe no se
concibe la distinción entre medios de élite y de otro tipo.
2. La identificación y
clasificación de las noticias depende de la identificación y clasificación
territoriales que proveen las cancillerías de cada estado, las cuales tienen
una influencia histórica e inmediata muy poderosa.
3. La omisión de noticias o
su profusión, según sea el origen o la fuente, marcan fuertes contrastes entre
diarios de países semejantes, posiblemente debidas a lo indicado en el punto
anterior, entre otros factores.
4. La distinción entre
opinión y noticias, como manda el principio de pedagogía de los medios, halla
su grado máximo en la prensa alemana -con páginas exclusivas-, su grado
intermedio y el más usual, con la inserción de la sección de opinión entre el
resto de secciones, y su grado tenue, incierto, se halla en la crónica, el
reportaje y la entrevista.
Todo ello se ha tenido en cuenta desde un principio, pero
la recopilación de los córpora ha hecho de estos presupuestos una cuestión de
primer orden. La consecuencia general es la dificultad de establecer
comparaciones entre diarios europeos que oscilan entre el silencio (The Times, Frankurter...) y un interés
notable y ponderado por estos asuntos (Le Monde), pasando por el sesgo
tremendista (La Repubblica). De ahí
que se haya optado por buscar nuevas fuentes en el caso de los primeros y el
último. En La Repubblica pesaba la
faceta del conflicto -crisis y terrorismo- y de la cumbre política. Por su
parte, La Vanguardia y El País se acercan a la posición de Le Monde, aunque en ellos aparece más el
conflicto que la vertiente cultural.
El procedimiento que seguimos consiste en elaborar una
relación de noticias y material de opinión[4]
y, a continuación, se realiza fichas de contenido del material de opinión. La
relación general contempla estos puntos, a modo de ficha de vaciado de cada
diario: fecha; título, con antetítulo, título -en negritas, si es de opinión- y
subtítulo; página; fuente, sea agencia, redacción o firma; procedencia o plaza;
sección; género, según sea de opinión -editorial, artículo, cartas al director,
revista de prensa, tira humorística- o bien informativa, como la noticia, la
crónica, el reportaje, breves o sueltos. Adjuntando fotocopia de lo que
corresponde a opinión, se puede pasar a una fase analítica elemental, que
consiste en delimitar los términos clave de tales escritos de opinión. A esto
corresponde la mencionada ficha de contenidos, que consta de una pestaña de
identificación (diario, fecha, página, fuente, procedencia y género) y dos
registros de términos, que se aplican al titular y al resto del texto. El
registro del titular indaga sobre sus palabras clave, según su literalidad o su
condición implícita(palabra extraída),
su jerarquía (PC1, PC2, o palabras clave uno y dos), número de apariciones
y la connotación (positiva, neutra,
negativa, indiscernible). A su vez, se realiza la misma operación terminológica
con la parte central del texto, la parte de desarrollo (TXT1, TXT2 o palabras
clave del texto número uno y dos). En conjunto, la ficha de contenido tiene 49
variables o entradas codificadas, a tenor de lo indicado. La confluencia de los
datos de todos los registros y diarios arrojará una matriz en la que se resumen
los datos y se observan ciertas constantes.
Tareas
de interpretación
La composición de los córpora permite leer como un
conjunto inmediato aquello que se emite de modo fragmentario, disperso y
discontinuo. Y sucede que esta lectura puede ser más atenta a algo que suele
ser ajeno al lector: la caracterización del otro culturalmente diferente. O, lo
que es más preciso, no ya el fondo de la caracterización sino los recursos
dispuestos para tal fin.
Un análisis primario supone considerar lo cuantitativo y
lo cualitativo del texto obtenido, como se apunta en los siguientes catas
realizadas sobre el material del mes de noviembre de 1994.
A. Cuantificación:
unidades textuales (XI-1994).
Süddeutsche Zeitung 26
The Times 8
La Repubblica 20
La Vanguardia 12
El País 54
Le Monde 35
Al Quds al-Arabi 95
Comparando estas cifras con las de otros meses, se
observa algunas desviaciones a la baja en Le
Monde y, de manera sorprendente, en La
Vanguardia (sus 12 unidades son una cantidad excepcionalmente baja).
B. Cualificación:
agrupación de las unidades textuales del mismo período bajo descriptores
temáticos.
B.1. Diarios europeos:
Sucesos, conflictos, terrorismo 72 casos
Política y repercusión negativa 27
Reivindicación del Sur, resistencia,
exaltación
nacional, política positiva 26
Defensa europea frente al Sur 6
Políticas bilaterales o trilaterales 12
Interés
humanitario del Norte hacia el Sur
y neutralidad 2
Arte, cultura, costumbres, deporte 5
B.2. Diario Al Quds
al-Arabi:
Referencias a sucesos 22 casos
Visión negativa del otro 34
Visión negativa del otro hacia ellos, denuncia 16
Opinión positiva sobre sus propios asuntos 9
Política interna positiva 7
Resistencia 2
Ayuda externa 5
La aproximación cuantitativa y cualitativa permite
múltiples posibilidades, según sea el objetivo de la búsqueda y la necesidad de
comprensión. Veamos otro período de recogida de información, pero ceñido a un
sólo diario. El período abarca los meses de septiembre y octubre de 1995 y una
quincena del mes de marzo de 1996 (días del 1 al 16, inclusive -ver nota 4)
de El País. Consignamos a
continuación algunas cifras y los términos explícitos o palabras clave de los
titulares (PC), agrupadas por campos semánticos. Así se combina cuantificación
y cualificación, con la provisión de los elementos del tesaurus o términos
rectores del discurso.
1. Días consultados 77
2. Días con entradas efectivas 44 (total)
septiembre 23
octubre 8
marzo 13
3. Unidades textuales 89
(total)
septiembre 47
(de ellas, 5 de opinión)
octubre 17
(de ellas, 4 de opinión)
marzo 25
(de ellas, 1 de opinión)
4. Menciones a
países o ciudadanos 58 (total)
Argelia 34
Marruecos 22
Libia 2
Túnez 0
Sahara 0
Mauritania 0
5. Campos semánticos de los términos más frecuentes, por
orden decreciente
5.1. Violencia
y terror 39 ocurrencias
asesinados, muertos, bombas, heridos, terror,
terrorismo, terroristas, ataque, periodistas asesinados, mujeres
asesinadas, guerra, tiros, venganza
5.2. Islamismo,
integrismo 23 ocurrencias
islamismo, islamistas, Islam, integristas,
radicales, ‘comando’, guerrilla, desafío
5.3. Orden,
seguridad 14
ocurrencias
policía, detenidos, encarcelar, seguridad,
redada
5.4. Periodismo 8 ocurrencias
periodistas asesinados, prensa, huelga
5.5. Inmigración 8 ocurrencias
inmigrantes, integración, ilegales,
organización, oleada, abusos (contra los inmigrantes)
6. Términos en su contexto, por ejemplo los del campo
semántico islamismo, integrismo
(5.2)
‘comando’ integrista asesina/degüella
el integrismo prende en Libia
los integristas radicales condenan a muerte a
los habitantes de la ciudad...
integrismo islámico
integristas atacan
la guerrilla islámica mata
redada contra islamistas en Lyon
islamistas detenidos en Bélgica
un frente antiintegrista se moviliza para
apoyar la elección de Zerual
La relación precedente de campos de análisis progresa de
lo cuantitativo hacia lo cualitativo, y contiene algunas pautas de la
investigación. Una es la elaboración de un mapa conceptual, después de
contrastar la envergadura de los campos semánticos y de trazar sus relaciones.
Otra, estudiar el lenguaje metafórico (noche
de fuego, el polvorín magrebí...),
aunque no ya como recursos de figuración lingüística sino como marcos de
representación[5] y de
narración[6].
Un tercer campo, ligado en parte con el anterior, es el análisis de la
información según el modelo burkeano de la narración (véase nota 3),
que considera los agentes, las acciones, los instrumentos, las metas, el
problema, el canon o referente de verdad o normalidad y la voz o punto de
vista. De éstos se puede apuntar
algunos contenidos.
7. Agentes: religiosos -islamistas, integristas, católicos-, profesionales -periodistas, policías-, poblacionales -inmigrantes,
mujeres.
8. Acciones: de agresión y aniquilación; de control y
ejercicio policial y judicial; de política de estados y partidos; campañas y
acciones cívicas.
9. Canon: adjetivaciones y calificaciones de los agentes
(identidad o anonimato, sangre o paz);
actitudes y valores (radicalismo o moderación, diálogo o intransigencia,
respeto o acoso de la mujer); proximidad o alteridad de referentes (islamismo o
laicismo, democracia o teocracia, cooperación económica o autarquía).
10. Voz: autoría de los escritos periodísticos,
procedencia, géneros escogidos, continuidad en el tratamiento de los asuntos,
coherencia del canon propuesto, rendimiento intercultural.
La
persuasión de la narración
Como sucede en el discurso forense que sedimentó la
retórica clásica, una pieza fundamental de la persuasión es la narración de los
hechos[7].
El esquema es (a) un exordio o planteamiento del caso, (b) una demostración o
sección formalmente objetiva, referencial, que contiene la narración y la
confirmación y (c) el epílogo. El derecho procesal actual conserva el mismo
corte, y sus resultandos o
fundamentos fácticos coinciden con la narración y los considerandos, con las alegaciones legales o de confirmación.
Huelga decir que la desnudez estilística de la narración, esto es, su grado
cero de codificación retórica, es una suposición insostenible, por más que
forme parte del fingimiento procesal.
En la producción periodística la narración tiene una gran
fuerza demostrativa, en parte porque se entiende que se atiene a los hechos
-función referencial-, por su naturaleza necesariamente concreta -quién,
cuándo, dónde, qué, para qué- y acabada. Y más común que la narración larga y
unitaria son las diversas narraciones que se siembran a lo largo del texto. En
estas piezas podemos observar la presencia de estereotipos y la coherencia o
incoherencia pragmática de los discursos.
El caso ‘Fabián Cobos’, las agresiones a mujeres o el
relato de los asesinatos reflejan tres
modalidades narrativas, por su contenido. El primero atiende al comportamiento
del nacional o europeo que, al afear la conducta abusiva de unos policías
españoles contra un inmigrante marroquí, es detenido en comisaría durante dos
días y denunciado por agresión a un agente. Los hechos (Viladecans, Barcelona,
25.12.94) dan lugar a noticias sobre el incidente y sus primeros efectos
sociales y judiciales, pero no informan sobre la conclusión del conflicto -algo
corriente- y, lo que es más llamativo, ignoran la identidad y la suerte de
aquel marroquí que en un día de
Navidad:
...permanecía en el suelo con dos policías encima
que intentaban esposarle. “Oí como le decían ‘moro de mierda’”, asegura Fabián
Cobos. (...) “Uno de los agentes me dijo que si quería más datos que fuera a
comisaría”. Cobos se plantó en comisaría. Entonces, asegura, empezó su
calvario. (El País, 12.01.95)
Pero este tipo de
hechos, los que suceden aquí con inmigrantes o nacionales, resultan
infrecuentes, a tenor de su escasa presencia en la prensa. Un tópico más
frecuente es el de las agresiones y asesinatos de mujeres, quizá porque la
desgracia de estas víctimas civiles, a pesar de ser una pequeña parte de las
víctimas, expresa con más fuerza la brutalidad del conflicto argelino. No
importa que sean hechos recientes o antiguos; su crudeza narrativa no se
corresponde con el tratamiento de otros sucesos entre tropa y grupos armados.
Un ejemplo de la última recopilación que estamos elaborando es esta pieza
narrativa que rememora la insurrección argelina del 8 de mayo de 1945 o matanza
de Setif:
Unos recuerdan cómo un grupo de musulmanes cortó los
testículos a un juez de paz y los introdujo en la boca de su mujer, violada
delante de sus hijos. Otros, cómo un grupo de soldados franceses ejecutó a
sangre fría a una docena larga de campesinos con chilaba. Nadie sabe con
exactitud cuántas fueron las víctimas mortales. Los cálculos más verosímiles
hablan de entre 100 y 300 colonos y de entre 1.500 y 20.000 musulmanes. (El País, 13.03.96, p. 61, por Javier
Valenzuela)
Los estereotipos narrativos no
impiden que formulemos algunas preguntas sobre tanta crueldad y sangre
derramada. Por un lado está la sangre
fría de los soldados y la disciplina que destila su acción ejecutoria. Por
el otro, la sangre caliente, sádica y sexual, de los nativos. Los soldados
no tienen entidad religiosa, los lugareños sí. Pero, ¿su comportamiento tiene
algo que ver con la fe musulmana? El término grupo da una idea precisa de unidad e imprecisa de cantidad; ¿no se
podría especificar mejor? ¿Vestían chilaba cuando agredieron a la familia del
juez de paz? ¿Murió éste de resultas de la mutilación? (Cómo recuerda esto un
pasaje de la novela Germinal, de E.
Zola.) ¿Respetó el grupo a los criados o criadas musulmanas de la casa? ¿Cuál
fue el desenlace del ataque a la familia?
¿Fue un hecho aislado o común? La indicación de que las cifras de
muertos recogidas son las verosímiles da por buena una holgura de 1 a 3 y de
1,5 a 20, respectivamente; ¿es esto un cálculo verosímil y proporcionado para
cada uno de los bandos?
El relato de los asesinatos puede incurrir en el
estereotipo de lo ejemplar, la escena de crueldad innecesaria y el lenguaje del
comunicado policial. Es ejemplar lo que tiene un valor didáctico o encierra una
enseñanza sobre una realidad. En el caso de Argelia, son ejemplares las
noticias sobre asesinatos de mujeres o periodistas. La escena usual de crueldad
ilimitada es la de la vejación y muerte de una mujer ante sus hijos. Es
lenguaje policial ese modo seco y desinformador, proclive a reseñar indicios
fuera de contexto, con que se da cuenta de una tragedia. Precisamente, los tres
rasgos se pueden apreciar en la siguiente noticia, sin que ello pueda
considerarse inusual:
Tres mujeres degolladas en Argelia
Tres mujeres fueron degolladas el miércoles en distintas
localidades de Argelia, informaba ayer el diario El Watan, que atribuye los
crímenes a presuntos guerrilleros integristas. Dos de los cadáveres fueron
hallados en un barrio de Argel, y el de la tercera mujer, que fue degollada
delante de sus hijos, en la ciudad de Tipaza.- Reuter (El País, 04.02.96, internacional, p. 6)
Las mujeres quedan reflejadas como víctimas pasivas, en
realidad, cadáveres abandonados que son hallados por no se sabe quién cuando
tropieza con ellos. En el caso de la mujer de Tipaza, la acción comienza un
poco antes, cuando estando en manos de sus victimarios los hijos presencian la
acción. Con todo, lo más tenebroso del cuadro es esa presencia múltiple,
anónima, intangible, impune y errática de los asesinos.
Discurso
de la diferencia
El trabajo en curso se interesa por los aspectos
estructurales en la construcción del discurso de la diferencia. De tales
aspectos discursivos se pueden derivar repercusiones políticas, sociales y
culturales. La creación de opinión que segregan los medios no parece estar
sujeta al azar de los acontecimientos ni es tampoco la noticia una
transposición de los hechos, por la sencilla razón de que no hay noticia ni
hechos sin interpretación ni selección de criterios. Del mismo modo, tampoco
hay comprensión de la noticia sin esos presupuestos.
Lo preocupante es entrever, a lo largo de la lectura de
los cuerpos de textos, unas tendencias temáticas y unos recursos de
identificación (nosotros) y de alienación (ellos) que refuerzan una ideología
de la diferencia y del conflicto, en vez del diálogo o la relación
intercultural. El otro no deja de ser
un extraño, por su religión, su guerra, su comercio de hachís , sus regímenes
dudosamente democráticos, su censura de prensa o su emigración invasiva. O,
sencillamente, su africanidad. Por supuesto, esta agenda de tópicos no hace
justicia a la prensa, a toda la prensa[8],
ni tampoco su contenido es un asunto privativo de la prensa, pero si puede
orientar, a partir de este punto, nuestra lectura del discurso intercultural y
del discurso de la diferencia.
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[1] Este trabajo ha sido financiado por la Dgcyt, con el proyecto PB93-902-C02-02, La identificación de los conflictos culturales: la UE y el Magreb, en el que participan los siguientes miembros de la Universidad Autónoma de Barcelona y de la Universidad de Barcelona: Dolors Cinca, Pilar Esperanza, Michel Faber, Xavier Laborda, Marcial Murciano, Olga del Río, Amparo Tuñón, Teresa Velázquez, M. Mercedes Zamora. Los firmantes de la comunicación son los reponsables de los dos centros universitarios. El proyecto abarca los años del 1994 al 1997.
[2] Roland Barthes (1970): La retórica antigua, en Barthes (1985), La aventura semiológica, Barcelona, Paidós, 1990; p. 90, A.1.3.
[3] Kenneth Burke (1945): A Grammar of Motives, New York, Prentice Hall. Jerome Bruner (1990): Actos de significado, Madrid, Alianza, 1991; pp. 61 ss.
[4] A título de ejemplo, se incluye una relación de noticias y escritos de opinión de El País, del 1 al 16 de marzo de 1966. (En negrita, los escritos de opinión.)
01.03.96. 11 años
de cárcel para el líder opositor de Túnez. (9, redacción, Madrid, internl.,
noticia.)
02.03.96.
Abdelaziz: “Marruecos aprovechó la crisis argelina para olvidar el plan de
paz”. Los saharauis pretenden que un ‘grupo de contacto’ releve a la ONU para
forzar a Rabat a negociar. (8, Pilar Marcos, Tinduf, internl., crónica.)
Marruecos, primer exportador de
hachís a Europa, según Naciones Unidas. (8, F. Sales, Rabat, internl.,
noticia.)
03.03.96.
Asesinado en Argelia otro periodista. (10, AFP, internl., breves.)
El centro cultural español en Argel
reabre sus puertas, cerradas por temor a los atentados. Italia seguirá los
mismos pasos a partir del próximo curso. (36, F. Sales, Argel, cultura,
noticia.)
04.03.96. Hassan
II asegura que trató en febrero con González sobre Ceuta y Melilla. Marruecos
tendrá este año un Parlamento bicameral. (7, F. Sales, Rabat, internl.,
noticia.)
07.03.96. Argelia
anula el impuesto de solidaridad. (7, EFE, internl., breves.)
Prisión por narcotráfico a un
español en Nador. (7, id.)
La policía francesa dice que le
falta la orden española de captura. Francia teme que el supuesto [marroquí]
‘asesino de la mezquita’ huya al Líbano. (25, E. González/M. Ahrens, París
/Madrid, España, noticia.)
08.03.96. El jefe
de las aduanas marroquíes, juzgado por fraude y contrabando. (5, F. Sales,
Rabat, internl., noticia.)
Dos muertos en un atentado en Argelia.
(5, EFE, internl., breves.)
Ecología. Acuerdo de 14 países
para no verter cloro en el Mediterráneo. (30, Peru Egurbide, Roma, sociedad,
noticia.)
Campaña en favor de la prensa
argelina. (38, sin firma ni fuente, sociedad - comunicación, breves.)
09.03.96.
Rimitti, cantante [argelina]. “El sufrimiento es una buena escuela”. (37,
Fietta Jarque/Amelia Castilla, Madrid, La cultura, crónica.)
10.03.96. 10
muertos en un ataque a un tren en Argelia. (12, F. Sales, internl.,
breves.)
11.03.96. Una conferencia contra el terror. (10,
editorial.)
13.03.96. Matanza
en Setif. La 2 emite un documental sobre la insurrección de 1945 en Argelia.
(61, Javier Valenzuela, redacción, televisión/radio, crónica.)
14.03.96.
Encarcelado otro español en Marruecos. (10, EFE, internl., breves.) )
Jureishibar aborda el integrismo
islámico y el Londres de los 80 en su nueva novela. (38, Xavier Moret,
Barcelona, cultura, noticia.)
15.03.96. Los
socialistas proponen una conferencia de paz en Argelia de todos los partidos.
(13, F. Sales, Argel, internl., noticia.)
La policía francesa detiene de
nuevo al supuesto asesino de un imam en Madrid. (28, Enric González, París,
España, noticia.)
La
ONU pide a España que frene los abusos racistas de la policía. (28, Ana
Fernández, Ginebra, España, noticia.)
16.03.96.
Denuncia del Polisario contra Marruecos. (6, EFE, internl., breves.)
Ataque integrista contra un
millar de alumnos socialistas en Casablanca. (10, redacción, Rabat, internl.,
noticia.)
Francia tramitará en las
próximas semanas la extradición de Saad Slamti a Madrid. La policía española
logra entregar a tiempo los papeles para encarcelar al asesino del imam. (20,
E. González/J. M. Ahrens, Madrid/París, España, noticia.)
España cede “temporalmente” a
Francia el mando de las tropas marroquíes en Bosnia. (22, Miguel González,
Madrid, España, noticia.)
[5] George Lakoff y Mark Johnson (1980): Metáforas de la vida cotidiana, Madrid, Cátedra, 1991.
[6] Antonio Garrido (1993): El texto narrativo, Madrid, Síntesis.
[7] Xavier Laborda (1993): De retòrica, Barcelona, Barcanova ; p, 24.
[8] Una muestra de otro tipo de prensa está en Le Monde diplomatique, con páginas valiosas “Sobre los medios de comunicación” (Eduardo Galeano, enero de 1996, edición española) o acerca de la “Insostenible situación en Argelia” , sección que contiene los artículos de Salima Ghezalai, “Una insostenible demanda de paz”, y Bruno Callies, “Los espejismos de una victoria militar” (febrero de 1996, ed. española).