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Publicacions:
ressenyes sobre educació
Selección de reseñas sobre educación
Nota: La mayoría de las reseñas de Xavier Laborda recogidas
aquí han aparecido en la revista Cuadernos
de Pedagogía
Índice
de autores y de obras reseñadas
Daniel Pennac, Como una novela
M. V. Reyzábal, Publicidad: manipulación o información
G. Orozco, Televisión y audiencias. Un enfoque
cualitativo
Esteban Rubio Rivera, Lengua y
lectura. Una reflexión desde la práctica
Juan Ignacio Pozo y Yolanda Postigo, Los procedimientos como contenidos escolares
Elena Barberà, Antonio Badia y
Josep Mª Monimó, La incógnita
de la Educación a Distancia
David Buckingham, Crecer en la era de los medios electrónicos
Francisca Pérez, Una
propuesta sobre la narración
Anna Cros, Convencer en clase. Argumentación y discurso docente
Como una novela
Daniel Pennac
Barcelona, Anagrama,
1993
Traducción de Joaquim
Jordà
Algunas novelas
tienen la gozosa ventura de pasar de mano en mano, porque alguien las
recomienda o las presta a otro, y así en una cadena de cálida humanidad. Como una novela es una de esas obras que
se recomiendan con la ilusión del descubrimiento. Valga la rectificación de que
el libro de Daniel Pennac no es exactamente, como honestamente advierte su
título. Así y con todo, funciona o se lee como una novela.
El escritor
francés Daniel Pennac, nacido en Casablanca en 1944, es profesor de literatura y
novelista. De sus publicaciones, ésta que comentamos ha tenido en su país una
acogida desbordante.
¿Qué hay en Como una novela que merezca la devoción
del lector y la fortuna comercial? Sencillamente, es un texto que se lee como
se bebe un vaso de agua cuando se tiene sed: con satisfacción y provecho. El
asunto de que trata es la lectura. He aquí un ensayo escrito con elementos
narrativos sobre cómo se llega a ser lector y se persevera en la afición.
Aparece la etapa infantil de descubrimiento de la lectura como una iniciación
mágica. Luego se suceden los asaltos del desinterés en la adolescencia.
Mientras tanto, el lector está sometido a un efecto contradictorio en la
escuela y en el instituto, unas instituciones que miman lo textual y lo
literario con revelaciones prodigiosas, pero que también los maltratan con un
dogma odioso que reza de este modo: hay que leer, es obligatorio leer para
considerarse una buena persona.
Pennac sigue
estos avatares personales de un lector cualquiera. Más que referirlos, evoca
sentimientos, recrea situaciones, contrasta prejuicios, opone la mayéutica de
un sentido del humor tierno y optimista. Y, lo que es más importante, consigue
presentar el fenómeno con la facilidad y naturalidad de una reflexión sólida.
El fenómeno, por supuesto, es el de la presencia de la lectura en el mundo, la
lectura —y la literatura— como mundo, el revuelo tópico de los enemigos de la
lectura, las prácticas docentes de dar a leer sin obligar a ello y, también,
cómo se leerá, articulado en un decálogo de derechos del lector.
Contra el dogma y la
intolerancia elitista están los derechos del lector. Así, el primero es ser
libre de leer o no leer, puesto que la condición humana no va ligada
necesariamente a la obligación moral de leer. Por otra parte, si uno opta por
leer, está en su derecho de saltarse páginas (segundo principio) o de no
terminar el libro (y tercero). Y así siguen los demás principios que propone
Pennac, a modo de carta de derechos del lector, en los que hallamos tanta
sensatez como pólvora para la polémica.
La
educación, contra la impunidad de los medios
Publicidad:
manipulación o información
Reyzábal,
M. V.
Madrid, San Pablo, 1996; 183
pág.
Televisión
y audiencias. Un enfoque cualitativo
Orozco,
G.
Madrid, Ediciones de la
Torre, 1996; 207 pág.
Nuestro
comentario está dedicado a dos obras muy provechosas que tratan de la
comunicación mediática desde una óptica educativa. Una versa sobre la
publicidad, un género ubícuo. La otra, sobre la televisión, el medio con mayor
repercusión pública y, paradójicamente, el menos permeable a otros medios y a
las manifestaciones culturales o sociales que le son ajenas.
A pesar de su
título esquemático, Publicidad:
manipulación o información, de María V. Reyzábal, es un libro que rehuye
una disyuntiva tan engañosa, pues propone un ejercicio de documentación y
análisis sobre los procedimientos de producción, recepción e interpretación de
la publicidad, para “lograr que todo sujeto se convierta en un receptor
competente y lúcido de sus mensajes en lugar de blanco pasivo e indefenso de
sus objetivos comerciales”. El ordenado contenido de sus seis capítulos nos
conduce por los conceptos y modelos básicos, los agentes, el mensaje, los
medios de difusión, la cuestión central de las estrategias persuasivas y las
repercusiones ideológicas, para acabar con una propuesta de trabajo en el aula
específica y, a la vez, flexible.
Reyzábal ofrece
una obra sintética y rica en información, esquemas, anuncios de prensa y
sugerencias pedagógicas en cada capítulo, si bien el conjunto se resiente de
una redacción seca, de dossier, y de las limitaciones de un tratamiento
genérico.
Por su parte,
en Televisión y audiencias, Guillermo
Orozco propone un lúcido y brillante discurso de comprensión del fenómeno
televisivo y de su interacción con la audiencia. Puede buscarse aquí bastante
más que un trabajo pedagógico -expuesto de modo conclusivo-, pues sustenta el
autor que aún más necesario es realizar un trabajo político, de desafíos y
opciones cívicas, para participar en un nuevo escenario escuela-TV y entrar en
una cultura crítica de la televisión.
De las dos
partes que componen el texto de Orozco, la primera desarrolla los conceptos y
las observaciones que describen a la audiencia como conjuntos sociales
coherentes, activos y creativos, aunque limitados por mediaciones o instancias
culturales (individuales, situacionales, institucionales o técnicas) desde las
que el público capta significados y otorga sentido a la comunicación. La clara
exposición de todo ello conduce a una segunda parte, centrada en la educación
televisiva de la audiencia, de la que destaca la idea de organizar asociaciones
de audiencia y su acertado análisis de programas informativos, bajo epígrafes y
aforismos como “muchas noticias, poca información”, “noticias vemos, nociones
no sabemos”, “allá la guerra, aquí la paz”.
El interés de
estos libros está en que conciben la educación como una forma de acción
cultural y política para responder al desafío de la homogeneización y la
impunidad con que pueden actuar formatos publicitarios y medios de difusión.
Una sencilla forma de apreciar la
lectura
Lengua y lectura.
Una reflexión desde la
práctica
Esteban Rubio Rivera
Madrid, Editorial Escuela Española, 1998; 167 pág.
Esteban Rubio
brinda en Lengua y lectura: una reflexión
de de la practica una sencilla forma de apreciar la lectura. Expone la
intención y el desarrollo de una experiencia que el propio autor ha desarrollado
durante varios años en el tercer ciclo de primaria y en el inical de
secundaria. Su intención es promover las capacidades comunicativas de los
alumnos, en especial el dominio de registros y de géneros. Para ello el autor
considera conveniente acercarse a la escritura y a la lectura de un modo
instrumental, es decir, como capacidades que se ponen al servicio de objetivos
que puedan ser de interés de los alumnos, sean éstos de índole documental
(trabajo de investigación), publicística (diario), escolar (apuntes) o
vivencial (correspondencia). De ahí que proponga una metodología práctica, que
permite al alumno iniciar el curso sin advertir la carga lectiva y teorética
que le está reservada, pues el aprendizaje que realiza le puede suministrar
estos contenidos de un modo gradual y satisfactorio. La razón del procedimiento
es sencilla y consiste en adscribir tareas de lectura y de redacción sobre un
trabajo de investigación, referido a un tema escogido por cada grupo de alumno;
también, consite en la redacción de un diario de clase, la confección de unos
apuntes de clase y la relación epistolar con corresponsales de otras escuelas.
Rubio Rivera
divide su libro en dos partes, en la primera de las cuales describe somera pero
claramente su experiencia, justifica sus principios e indica algunos aspectos
rebatibles. En concreto, sobre este último punto, se interroga el autor sobre
los resultados docentes de la experiencia, los intereses y reacciones del
alumnado o la evaluación de éstos y de la propia experiencia. En la segunda
parte, aporta una reflexión sobre el concepto de lectura, a partir de las
aseveraciones de diversos estudiosos, recoge la normativa ministerial sobre la
materia en las etapas en que se interviene y presenta el test de análisis de la
lectoescritura. Como se apreciará, esta parte ofrece unos materiales
interesantes a la hora de juzgar la experiencia didáctica en la clase de lengua
que presenta el autor. El libro consta de esas dos partes, que quedan algo
desligadas, como si fueran dos cuerpos afines pero independientes. No obstante,
en el libro late una propuesta realista y eficaz de trabajo en el aula. Y su
pretensión no podría ser más razonable: que los alumnos aprecien los
instrumentos que tienen a su alcance para vivir en el mundo, y ello comienza
por vivir mejor la clase de lengua.
Los
procedimientos como contenidos escolares
Juan
Ignacio Pozo y Yolanda Postigo
Barcelona, Edebé, 2000; 337
pág.
Los autores de Los procedimientos como contenidos escolares,
Juan Ignacio Pozo y Yolanda Postigo, tienen una larga lista de obras sobre
estrategias de aprendizaje, algunas de ellas escritas conjuntamente. Conociendo
tal historial, no ha de sorprender que este reciente libro sea una obra madura
y utilísima. Y ello por dos razones. En primer lugar, hay que anotar que expone
con precisión un esquema teorético depurado y a la vez simple, que consta de
cinco procedimientos de aprendizaje. Se distinguen los procedimientos según sea
su función la adquisición de información, la elaboración de la misma, el
análisis, la comprensión y, finalmente, la comunicación de dicha información.
Y, en segundo lugar, destaca la extensa y rica aplicación de este programa
didáctico a las diferentes áreas de conocimiento.
Sostienen Pozo
y Postigo que estas actividades forman unos ejes procedimentales que merecen
ser aplicados en el currículo de manera substantiva, esto es, como si de
contenidos de tratara. Precisamente, la adquisición de estos procedimientos,
indican los autores, ha de permitir engarzar mucho mejor las actitudes y los
contenidos verbales de las áreas de conocimiento. El primer procedimiento, que
es el de la adquisición de la información, consiste en aprender a observar,
seleccionar la información (toma de apuntes y subrayado), búsqueda en fuentes
documentales y mediáticas, y la memorización. A continuación, la interpretación
de la información se realiza mediante ejercicios de descodificación, la
aplicación de modelos y el uso de analogías. El tercer procedimiento o de
análisis permite comparar, realizar inferencias y proyectar trabajos de
investigación. Ello conduce al procedimiento de la comprensión y organización
del conocimiento, que hace hincapié en las relaciones de conceptos y en la
estructura y el estilo de los discursos. El quinto y último procedimiento
presenta el aspecto de la comunicación del conocimiento, es decir, la
preparación de guiones expositivos, la realización de la exposición y su
argumentación.
Juan Ignacio
Pozo y Yolanda Postigo hacen una presentación documentada y también ilustrada
con ejemplos cotidianos en la escuela y el trabajo, que hacen más amena y clara
su teoría. Sin embargo, la parte más extensa del libro está dedicada a aplicar
las estrategias de aprendizaje a las áreas de conocimiento de Ciencias
Naturales, Ciencias Sociales, Matemáticas y Lengua y Literatura. Los cuatro
capítulos dedicados a desarrollar de modo práctico el modelo en las respectivas
áreas son una agradable invitación a la lectura para todo tipo de docentes.
Este libro, Los procedimientos como contenidos escolares,
no sólo expone sino que persuade de un modo elocuente de su tesis central, esto
es, que los procedimientos son una forma de transversalidad curricular, una
forma muy eficaz de conectar los contenidos de las materias. Más aún, que los
procedimientos promueven la transformación del aprendiz en maestro de su
aprendizaje.
La educación a
distancia y el problema de la calidad
La
incógnita de la Educación a Distancia
Elena
Barberà (coord.), Antonio Badia y Josep Mª
Monimó
ICE Universitat de
Barcelona, Editorial Horsori, 2001; 245 pág.
La formación a
distancia ofrece cada día más recursos y atractivos. Entre esos recursos se
cuenta con la relativa novedad de los ordenadores conectados a la red, las
charlas en línea, la videoconferencia o los dosieres electrónicos de las
asignaturas. Y un buen aliciente es la inmediatez y la diversidad de la
interacción, que corre verticalmente, entre el alumno y el maestro, y
horizontalmente entre los mismo alumnos, congregados en foros virtuales. Las
iniciativas académicas y comerciales están a la orden del día. No sólo las
universidades a distancia sino también las presenciales ofrecen medios para
aprender desde casa y para realizar operaciones administrativas.
Los autores de La incógnita de la Educación a Distancia
parten de esta descripción obvia y apasionante para plantearse cuáles son los
requisitos de una enseñanza de calidad. Son especialistas en psicología de la
educación y trabajan como profesores en la Universitat Oberta de Catalunya
(UOC). La obra reúne de un modo riguroso sus reflexiones sobre la innovación
docente en la educación no presencial. Su estudio cubre las modalidades más
recientes de la telemática así como las ya tradicionales de la correspondencia
y de los soportes audiovisuales. Pero no se detiene en consideraciones técnicas
ni sociológicas, ni aporta una ejemplificación sobre entornos didácticos,
aspectos muy interesantes pero fugaces. El propósito del libro es exponer un
plan de análisis más abstracto. Sus capítulos intentan resolver preguntas de la
gran incógnita. ¿La educación a distancia ha alcanzado su madurez tecnológica?
¿Qué interés tienen los entornos virtuales? ¿Qué se proponen los docentes y los
aprendices en los estudios a distancia? ¿Se puede hablar de un nuevo paradigma
de enseñanza y aprendizaje a distancia?
El mérito de
este interrogatorio y de sus respuestas está en no dar por sentado el valor y
el éxito de la educación a distancia. Elena Barberà, Antonio Badia y Josep Mª
Monimó repasan los antecedentes y las novedades de esta modalidad educativa. Y
se interesan por lo más valioso, esto es, las tipologías y las estrategias
docentes, los roles de los agentes y la política educativa de las
universidades. Una redacción precisa y densa, bien ilustrada con gráficos y
esquemas, da las pistas de la investigación que los autores están realizando.
El libro es exigente y su propósito queda bien expresado en tres principios: la
interacción es la clave de la educación a distancia; la revisión de ciertos
tópicos es inaplazable; y, finalmente, la calidad de la educación no está
asegurada con el nuevo escenario tecnológico, tan sólo maquillada. La
conclusión que se ofrece al lector es que la calidad es un bien muy dudoso, si
no hay una evaluación exigentes y si no hay una política de investigación que
acompañe la docencia. De lectura obligatoria para los responsables de proyectos
virtuales.
Ni pesadilla ni utopía, sino
educación
Crecer
en la era de los medios electrónicos
David
Buckingham
Madrid, Morata - Fundación
Paideia, 2002 (247 pág.)
El debate sobre los niños y
los medios de comunicación no se agota nunca. Así de interesante y polémico es.
Hasta ahora, dos posturas opuestas han centrado la discusión, la de los que
advierten contra el analfabetismo visual y la de los que alaban sus efectos
inéditos en los niños. Pero un nuevo punto de vista aparece en la obra
reseñada, que aborda con rigor y ambición la cuestión de cómo se puede crecer,
formarse y madurar en la era de los medios electrónicos.
Ese es el propósito y el
título del libro de D. Buckingham, profesor universitario de educación en el
Reino Unido. En este trabajo magnífico recoge conclusiones de dos décadas de
trabajo personal y ofrece una visión cultural y política del problema. En la
primera parte del libro, el autor presenta con detalle un marco antagónico, que
oscila entre la pesadilla (Postman) y la utopía (Papert), entre el miedo a la
pérdida del tesoro de la infancia y el optimismo desmedido en una generación
electrónica. Su crítica de estas opciones apuntan al esencialismo de las
posturas, alejadas de un conocimiento empírico y de un análisis cultural
riguroso.
En la segunda parte, Buckingham
desarrolla su propia propuesta, que se fundamenta en la idea de la complejidad
y de una realidad que resulta contradictoria en sus manifestaciones. Por
ejemplo, apunta que por un lado hay una difuminación de las fronteras del mundo
infantil y del adulto a causa de la disposición de los medios electrónicos;
ello ocurre por la irrupción de la televisión y la relativa discrecionalidad de
acceso a la red. Sin embargo, también observa que hay otros aspectos en los
cuales mengua el poder de los niños, porque su tiempo de formación y de ocio se
institucionaliza y está a merced de los adultos.
Buckingahm razona que, por
efectistas que sean los medios, no hay una discontinuidad entre la infancia de
los niños de hoy y la de sus padres. No hay una fractura, ni motivo de alarma.
Pero tampoco, añade, para la complacencia ni la creencia en el determinismo de
los medios para elevar el tono mental y relacional de los niños y jóvenes. Su
verdadera aportación, sin embargo, comienza a partir de aquí. Y esa es la razón
por la cual resulta tan recomendable la lectura de este libro, con un sólido
contenido académico, una agradable redacción y un específico estudio de la
violencia y la publicidad. Su contribución es una matizada invitación a
considerar a los niños de un modo integral, esto es, como sujetos de derechos
activos. Estos derechos son los de la participación en la decisión sobre los
medios y los productos culturales que les están dirigidos. Y concluye que una
educación renovadora sobre los medios es la clave para conseguir este objetivo
difícil pero imprescindible.
El deseo y la capacidad de narrar
Una
propuesta didáctica sobre la narración
Intercambiar
vivencias y reconocerse en la escritura
Francisca Pérez
Prologo de Artur Noguerol
Barcelona, ICE de la
Universitat de Barcelona-Horsori, 2002 (202 pág.)
En el libro Una propuesta
didáctica sobre la narración, de Francisca Pérez, hallamos un
programa de taller literario. Se centra en la narración autobiográfica de
hechos de la vida cotidiana. Y está especialmente concebido para alumnos de
cuarto de ESO, realizable en un crédito variable o en la asignatura de Lengua
castellana y literatura. La propuesta, que planifica actividades reflexivas y
productivas en 34 sesiones de trabajo, destaca por la precisión del programa,
el rigor de la teoría utilizada y por la ambición de sus objetivos. “La autora
plantea la enseñanza de la composición escrita—manifiesta Artur Noguerol en el
prólogo— íntimamente vinculada a la de la lectura, como una construcción
cultural en la que la literatura aparece especialmente relacionada con la
reflexión instructiva sobre las vivencias personales”. Hablar de uno mismo es
un rico resorte para perfeccionar el aprendizaje literario y lingüístico del
estudiante.
Los humanos somos seres simbólicos. He aquí un principio abstracto
sobre nuestra naturaleza psíquica, que comunica con otro más concreto, el de
los géneros discursivos. La casa de los humanos es un espacio virtual hecho de
géneros discursivos. Son géneros discursivos la descripción, la argumentación,
la conversación o la narración. De todos estos géneros, la narración es quizá
el más atractivo, flexible y productivo de todos ellos. La preferencia es
discutible, pero cuenta con argumentos. Algunos narradores hacen literatura,
con la novela o el cuento, y otros producen narración formativa, con fábulas o
con trabajos de historia. En algunos casos se construye una ficción y en otros
se presenta mundos verídicos. Hay relatos tan extensos como El Quijote y tan breves
como una anécdota. Unos relatos refieren hechos del mundo y otros se focalizan
en hechos del propio narrador. Estos últimos son los relatos autobiográficos.
La narración nos guía en
todas nuestras actividades del día, en las personales y en las de trabajo, en
las institucionales y en las impersonales. En no pocos casos, el asunto del
relato somos nosotros mismos y trata de lo que nos has sucedido o de lo que
esperamos que pase. Hay personas que destacan como narradoras de sucesos de su
vida y que presentan ya sea con un tono trascendente y heroico, ya de un modo
irónico y mundano. Este atractivo de los narradores tiene una facilidad
aparente, tras la cual hay una notable capacidad de reflexión y un gran dominio
de los procedimientos narrativos.
El estudio de Francisca
Pérez, Una propuesta didáctica sobre la narración, llama la atención
sobre el poder comunicativo de los relatos. Y propone cubrir o mejorar un campo
recomendable en la enseñanza de la lengua y la literatura. Se trata de la
narración autobiográfica. En ella el narrador es también el personaje central o
secundario de unos hechos vivenciales. Las modalidades de este tipo de
narración son la autobiografía, las memorias, la crónica periodística, el
diario personal, el libro de viajes y el epistolario. Se trata de producciones
escritas, a diferencia de la historia de vida —también autobiográfica—, que
tiene un formato oral y suele responder a las preguntas de un entrevistador.
Como indica Francisca Pérez
en el subtítulo del libro, propone que los alumnos “intercambien vivencias y se
reconozcan en la escritura”. La introducción de la obra presenta con rigor y
síntesis un panorama de teoría de la narración, en sus tendencias históricas,
modelos de análisis —como el de Van Dijk, Bronckart y Adam— y conceptos de la
gramática del texto y de la pragmática. Esta parte es más que un marco de
justificación académica. Es un compendio de instrucciones y referencias
teóricas que resulta fundamental para desarrollar provechosamente la propuesta
didáctica.
La parte principal del libro expone con detalle la propuesta didáctica del “análisis y elaboración del texto narrativo autobiográfico”. Describe las tareas de las tres fases de la propuesta, que son las de preparación y realización. Y enumera los contenidos de las 34 sesiones del programa, con sus objetivos, actividades y temas específicos. Se acompaña esta explicación de las fichas de información que reciben los alumnos.
Las composiciones que
elaboran los alumnos sobre el primer día de clase del curso o sobre una jornada
estival son ejemplos de la línea de trabajo, con relatos de la vida cotidiana
que recogen experiencias personales de los autores. La redacción de relatos se
combina con actividades de estudio, planificación y revisión de las
producciones. Y los objetivos que propone Francisca Pérez para los alumnos
incluyen también una rica variedad de trabajos: uso y elaboración de fichas de
recursos, valoración en grupos las producciones de los compañeros, resolución
de cuestionarios sobre textos literarios y compartir sus respuestas a los,
fomento del interés por la lectura y el comentario de las narraciones;
participación en la edición de una antología de textos.
Esta obra es deudora de la
tesis doctoral de la misma autora, La escritura autobiográfica en el aula”.
Y está escrita al modo académico de la literatura gris, que es donde cabe
incluir las tesis doctorales, es decir, con un estilo abstracto, objetivo y muy
preciso referencialmente. Cabe objetar que estos rasgos no convienen tanto a un
libro de divulgación como éste, propio de la literatura de librería. Quizá
agradecería el lector en esta escritura rasgos del ensayo como, por ejemplo, la
presencia de la autora como una voz tenue pero cordial y narradora. Con todo,
la propuesta didáctica de Francisca Pérez Romero destaca por tres magníficas
razones. Una es la elección de la narración autobiográfica, pues es un género
cercano y sugestivo. Otra de ellas consiste en la combinación de muchas tareas
alrededor de los ejes de la literatura y la lengua. Y por último merece la pena
señalar un objetivo educativo del taller, el de que los participantes aprendan
a dialogar y a respetar las opiniones de los compañeros.
Pensar
lo dicho.
La
reflexión sobre la lengua y la comunicación en el aprendizaje de lenguas.
Josep Maria Cots y Luci
Nussbaum, editores
Lleida, Milenio, 2002 (231
pág.)
Los veintiún autores de Pensar sobre lo dicho explican y
ejemplifican con elocuentes ejemplos prácticos cuál es la importancia de pensar
sobre lo aprendido en clases de lenguas. Pensar lo dicho se centra en tareas
metalingüísticas, esto es, en pensar sobre lo dicho y sobre lo aprendido. La
utilidad de esta actividad consiste en que esa reflexión permite avanzar al
alumno y al profesor con un nuevo impulso en el aprendizaje.
Este libro colectivo está compuesto de 12 capítulos en que se expone
los principios de la reflexión metalingüística y también los procedimientos y
ciertos materiales que se pueden aplicar en el aula. Los trabajos se centran en
el aprendizaje lingüístico en los cursos de ESO. Y resultan especialmente
recomendables para profesores cuya actividad es la enseñaza de lenguas, sean
primera, segunda o extranjera. El origen del libro está en un encuentro de
docentes dedicados a la enseñanza de lenguas y a la formación del profesorado.
Destaca el volumen por la equilibrada combinación de aportaciones
teóricas y prácticas, por la actualización del estado de la cuestión y por la
participación de sus autores en programas de renovación pedagógica. La
experiencia y la diversidad de sus autores completa el cuadro de cualidades de
la obra, que está servida en una cuidada edición de Josep Maria Cots y Luci
Nussbaum.
Los planteamientos de esta obra están explícitamente relacionados con
la corriente teórica de enseñanza de lenguas denominada conciencia sobre el
lenguaje (language awareness). Esta corriente sajona, aparecida
en Australia en los años 70 y desarrollada luego en el Reino Unido, se ha
consolidado e inspira un trabajo muy estimulante porque es inquisitivo y
riguroso. La corriente de la conciencia sobre el lenguaje plantea la
utilización de la diversidad lingüística para que los estudiantes reflexionen y
comprendan cómo funciona la facultad. Y para que ello les ayude en el
aprendizaje de la lengua y, por extensión, en cualquier otro aprendizaje.
El lema pedagógico de pensar
lo dicho revela una concepción que proyecta la enseñanza de lenguas a un
horizonte prometedor. Es el horizonte de la ecología humana, aquel en que
participan lenguaje y conciencia, pero no ya como actividades cerebrales o
cognitivas, ni tampoco como transmisión de conocimientos, sino como la
actividad social que los alumnos y los profesores ayudan a construir.
Discurso docente y estrategias comunicativas
Anna Cros
Convencer en clase.
Argumentación y discurso docente
Barcelona, Ariel, 2003, colección Ariel Lingüística; 147 págs
El libro de Anna Cros, Convencer en clase. Argumentación y discurso
docente, aparece en la interesante colección Ariel Lingüística. Esta
observación ofrece al lector una seguridad de calidad y al comentarista, unas
referencias muy claras. La apropiada selección de obras de la colección y su
rica variedad avalan este nuevo título. Es una fortuna para todos, libro,
colección y lectores, esta compañía de obras rigurosas y estimulantes.
Convencer en clase es un trabajo de análisis de un tipo de discurso,
el discurso en las aulas universitarias, y también de las estrategias de
persuasión argumentativa. Si el título principal puede sugerir un libro de
autoayuda, el subtítulo desmiente esa idea y nos remite a un marco teórico de
gran altura. El propósito de la autora es interpretar los discursos de
presentación de asignaturas que hacen los profesores a sus alumnos en la
primera sesión de clase. Son presentaciones de asignaturas de una facultad de
Ciencias de la Educación del Profesorado, reproducidas parcialmente y
analizadas aquí de acuerdo con unos criterios que resultan económicos y relevantes,
por la selección que aplican.
El campo de la argumentación es muy amplio. A la mente del lector
curioso acuden ideas sobre diversos aspectos: el entimema, la causalidad, la
analogía, la persona o los recursos de la lengua. Con una prudencia encomiable,
Anna Cros se ocupa de presentar un marco de trabajo y, a continuación, trata de
dos aspectos complementarios y tan ilustrativos como son las estrategias de
distanciamiento y de aproximación. En esta elección hallamos el mérito doble de
la intención práctica del trabajo y de disponer la autora de un utillaje
teórico que es escueto y muy sugerente.
Es práctica y muy útil la interpretación de los parlamentos de los
profesores. Su intervenciones están transcritas (en catalán, tal como se pronunciaron
originalmente, y en su traducción castellana) de acuerdo con unas convenciones
que expresan los detalles de la producción oral. Son ejemplos extraídos de un
corpus de 10 clases de primer curso de Magisterio de la Universidad Autónoma.
Sus contenidos se refieren a la presentación de la asignatura, esto es al
temario, las actividades del curso y las aptitudes que han de adoptar los
alumnos. Es obvia la carga persuasiva y argumentativa que tiene esa primera
sesión de presentación de un curso. Hay una exposición asertiva de contenidos y
expectativas. Todo ello cuenta como una representación y actualización del
“contrato de curso”, en la que el profesor realiza una propuesta con un
itinerario temático, procedimental y avaluativo. No obstante, en el ámbito
académico de referencia ese contrato no está sujeto tanto a un acuerdo de las
partes como a una adhesión de los alumnos al programa y sus requisitos. En un
contrato de adhesión, a la hora de la verdad la parte puede aceptar o rechazar
o su contenido, pero no negociarlo. Es un contrato de adhesión que ofrecen a
sus clientes empresas de suministros como las de electricidad, telefonía, agua,
gas, redes telemáticas y contenidos audiovisuales, entre otras. Con una
expresión metafórica, pero cierta, nos referimos como contrato de adhesión al
programa de un curso académico. El discurso docente de esa ocasión inaugural
tiene unos recursos argumentativos y una intención persuasiva que puede
compararse, en su medida y lugar, con aquellos de las empresas de servicios y
sus campañas publicitarias.
Anna Cros destaca el comportamiento estratégico de los oradores, que
aplican recursos de distanciamiento y superioridad, por una parte, y de
proximidad y complicidad, por la otra. Son recursos de distancia los argumentos
basados en la autoridad y en los modelos. Las citas de personalidades o autores
de prestigio tienen esa fuerza inapelable y descendente. El mismo profesor,
cuando hace referencia a su propia experiencia y conocimiento, usa un argumento
de autoridad. A su vez, el argumento del modelo consiste en presentar un
conjunto de atributos y rasgos de conducta que conviene imitar o seguir. Una
variedad del argumento del modelo es llamar la atención sobre la
incompatibilidad entre ciertos comportamientos. La indicación del beneficio o
efectos positivos de una opinión o actuación es una variedad más del modelo.
Todos esos argumentos, los de autoridad y del modelo, son verticales y
descendentes, y establecen una relación de distancia entre el orador y su
interlocutor colectivo. A su vez, las estrategias de proximidad trazan una
relación horizontal, de identificación inclusiva entre los participantes en la
sesión. Se basan en la solidaridad y en la complicidad. Hay solidaridad en la
identificación de grupo: el orador y su público son un grupo, una comunidad a
la que aquel se refiere con el pronombre nosotros. Ello contrasta, por
ejemplo, con el argumento de la propia autoridad, pues el profesor se separa de
la audiencia, por competencia y prestigio; en esa situación es un yo frente
a un vosotros. Pues bien, en las estrategias de solidaridad se produce:
a) la identificación de grupo, b) la oferta de opciones (en vez de la
imposición directa), c) la presuposición de conocimientos del grupo (de nuevo
inclusiva) y d) el apóstrofe o pregunta retórica, que apela teatralmente a la
participación de la audiencia. Una finalidad de aproximación tienen también las
estrategias de complicidad que se desarrollan con la ironía y la búsqueda de la
simpatía. La ironía es una figura de pensamiento que comunica un mensaje no
explícito; por lo general es un recurso frío o de distancia, salvo que se use
como (a) un medio de crítica inteligente contra una realidad externa al grupo o
(b) como una crítica jocosa de los alumnos o del propio profesor. La risa y el
humor benevolente acercan a los interlocutores. Por otra parte, los comentarios
de captatio benevolentiae buscan despertar la simpatía, por ejemplo al
presentarse el orador sin presunción profesional o con sus limitaciones
personales.
La autora explica estos tipos de estrategias de aproximación y
distanciamiento con fragmentos del discurso docente adecuados. Su
interpretación viene escoltada por unas referencias teóricas esclarecedoras. Su
marco teórico está formado básicamente con la retórica aristotélica, la
neoretórica (Perelman y Olbrechts-Tyteca) o la pragmática y el principio de la
cortesía (Leech). El resultado es que Cros organiza esos conceptos libre y
selectivamente, de modo que brinda una categorización de las estrategias muy
útil. Presenta la complejidad de los movimientos argumentativos en un discurso
docente que pueden parecer contradictorios, ora de aproximación ora de
distanciamiento, pero que son partes de una representación retórica que busca
la persuasión. El libro es una muestra de precisión, brevedad y acierto, que
enseña, agrada y convence plenamente al lector.
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