editor, Xavier Laborda Gil

 

Trasobares,

en imágenes

 

Panorámicas

Mapas   Caserío

Ribera   Campiña

Convento     Iglesia

Imágenes por satélite

Montaña   Corrales

Puertas    Texturas

Comarca    Voces

 

Órgano histórico

 

 

 

 

 

El órgano de Trasobares es del primer tercio del siglo XVIII. Hubo antes un órgano construido por el organero Guillaume de Lupe hacia 1573. El actual tiene un mueble de estilo renacentista que originalmente era plano y sin relieves, como era propio de los siglos XVI y XVII. En una época posterior se añadió las molduras decorativas, se pintó la fachada y se añadió los ángeles músicos y más juegos de trompetería.

Entre 1987 y 1991 los organeros Claudio y Christine Rainolter restauraron el instrumento, por encargo de la Diputación de Zaragoza. El órgano se exhibió en la exposición “Órganos históricos restaurados”, realizada en el monasterio de Veruela en 1991.

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

Muestra de piezas interpretadas en el órgano de Trasobares:

  1. “Vajo de primer tono”, de Sebastián Aguilera de Heredia (1561-1727) [4’08’’]
  2. 15 “Batalla”, anónimo (primera década del siglo XVIII) [2’41’’]

Recital del organista José Luis González Uriol, en 1991 en Veruela,
editado por la Institución “Fernando el Católico” (2002)
en la colección Órganos históricos en Aragón. Vol. III. Trasobares. El canto de la oropéndula.

 

 

 

 

 

 

 

Con gesto decidido, el organista abrió las troneras y el aire entró con una energía insuficiente. Movió las palancas y, tras un crujido de madera astillada, el mecanismo empezó a insuflar bolas de aire que iban hinchando el colchón. Un aspa calentaba el flujo con palas enormes y lo percutía en bocanadas dentro de la piel que, poco a poco, crecía, como un globo negro, como el pulmón oscuro de un animal muerto. Cuando estuvo repleto, el padre organista Salgado taponó las entradas y palpó la tensión de la piel, “la piel del aire”, pensó. Ajustó sin ruido la puerta y abrió la trampilla de acceso al balconcillo del órgano. Sus ojos, en la oscuridad, supieron medir la altura hasta el suelo de la capilla. Dejó pasar al niño cantor y le indicó el lado izquierdo del banco.

–Quieto y escucha.

Allá, colgado como un pájaro oscurísimo entre un bosque de tubos metálicos, el organista, con los párpados cerrados, se hizo crujir los huesos de la mano derecha, uno a uno, contra la palma sudorosa de la mano izquierda Luego, la izquierda presiono contra la derecha. Sonaron los huesos. El organista abrió los ojos, se remangó y recorrió con la vista el teclado, ligeramente iluminad por un farol clavado en el pecho lateral. Buscando la concentración, hundió las manos en el marfil y surgieron, primero someramente, con mansedumbre, y luego con magnificencia, las primera notas, los bajos del doble juego, que restallaron en la nave construyendo un círculo oscuro y tenso, una escalera de luz oída, un viento con olor de Dios

El niño había permanecido callado. Inmóvil –el horizonte de las bóvedas, arcos de piedra que cerraban el mundo para levantar otro mundo–, Jean-François aguantó la sesión de pie junto al banquillo, con la vista sobre las manos del músico.

Fernando del Castillo Durán

(El organista de Montmartre, Montesinos, 2005, p. 41-2)

 

 

 

 

 

 

XXV Jornadas Internacionales de Órgano
y programa del concierto en Trasobares

 

 

Panorámicas

Mapa del s. XVI

Corrales y pajares

Campiña

Calles y plazas

Mapa urbano

Ribazos

Ribera del Isuela

Convento

Imágenes por satélite

Bodegas

Montes

Iglesia

Ventanos y puertas

Abejeras

Paisajes heridos

Órgano

Texturas y colores

Inscripciones

Pueblos de la comarca

Iconografía religiosa

Interior de casas

Voces de fiesta

Página de inicio